¿Cómo ingresó a la TV?
Por casting y oportunidades que supe aprovechar.
¿Ve en el espejo a una mujer sexy?
A una mujer completa, práctica y absoluta, que soy.
¿Qué la hace llorar?
Cuando me emociono y cuando trabajo.
¿Cómo lo hace en el trabajo?
Lloro a través de lo que el personaje está viviendo, ese es mi mayor recurso. Con gotas no me funciona, me desconcentro de mi papel.
¿Qué diferencias hay entre una novela y un novelón?
Una novela: un buen libro, y un novelón: para televisión.
¿Usted es novelera?
Sí, y no me perdía La madrastra y Victoria.
¿‘Amantes del desierto’ era un culebrón?
Nunca les doy ese tipo de adjetivo a las telenovelas.
¿Villana o buena?
Villana y buena para trabajar.
¿Cuántos papeles de villana ha hecho?
Llevo cuatro.
Una mala, bien mala.
La bruja que le dio la manzana a Blancanieves. Una mala bien mala, no tiene corazón.
¿Al lado de quién le gustaría actuar?
Al lado de un buen actor. El que se compromete, vive y hace equipo con uno en escena.
El actor más churro.
El mexicano Víctor Noriega.
¿Con qué personaje le ha dado pena ajena?
Pienso que el actor jamás debe sentir pena ajena por sus interpretaciones.
¿Le han pedido que neutralice el acento?
Sí, y lo hago con un buen oído y cambiando muchos términos.
¿Está enamorada?
Completamente de mi esposo Joshuaiminpz. Es un hombre que respeta y ama a la mujer. Ahora el cuatro de junio cumplimos cuatro años de matrimonio.
¿Cuántos hijos quieren tener?
Queremos tener un parto y ojalá que sea una nena. ¿Cuándo? No sé.
En su faceta como empresaria, ¿con qué nos sorprenderá?
Con una escuela de actuación enorme, que será la mejor del país y más adelante tendré mi propia línea de belleza.
La parte que más le gusta de su cuerpo.
Mi cara y ahora mis piernas, las estoy trabajando.
¿Y lo que más le admiran?
Los ojos y mi sonrisa.
¿Qué extraña de Barranquilla?
Añoro las siestas de las tardes.
¿Con qué se dejaría tentar?
Con unas papitas fritas.
Su mayor logro.
Mantenerme unida con mi familia, a pesar de la distancia.
Un actor colombiano.
El que hizo de Guadaña, Julián Arango.
Un reto actoral.
Un personaje completamente ajeno a mí, en todos los aspectos, que me descomponga físicamente. Si me proponen un personaje en donde tengo que engordar, lo hago.
¿De qué se arrepiente?
De no haber hecho cosas en el momento.
¿Qué tan rumbera es?
Ahora muy poco, aunque me gusta la salsa.
¿Qué guarda en su cartera?
Un labial y mi billetera.
¿En qué gasta más dinero.
En ropa y accesorios.
Una obsesión.
Mi trabajo.