Su fruto prohibido.
La patilla.
¿Su alma tiene color?
¡Claro!, el de la honestidad y la equidad.
¿Lo que más le gusta hacer?
Trabajar, comer, bailar y dormir.
¿De modelo a empresaria?
Mi nombre es una marca.
¿De quién ha recibido un apoyo incondicional?
De Dios, de mi familia y de algunos amigos.
¿En Colombia todavía hay racismo?
Siempre y cuando no se eduque a las personas, siempre existirá.
Lo más grande que tiene en su clóset.
Todo. Mido 1,78, soy talla 8… imagínate.
¿Para qué tiene actitud siempre?
Para trabajar y sonreír.
¿En qué es valiente?
En enfrentar las crisis.
¿Cómo estar siempre en forma?
Comiendo como mínimo 5 veces al día.
¿Quién es el amor de su vida?
Me gustaría conocerlo.
¿Y quién es su tormento?
Encontrar ese amor.
¿Lo más difícil que ha tenido que pasar como modelo?
Manejar la soledad.
¿A su escuela de modelaje qué la hace diferente de las demás?
Manejamos un programa de responsabilidad social empresarial: “El alma no tiene color”.
¿Qué le gustaría aprender para enseñar?
Medicina.
Una propuesta indecente.
Desnudarme en una película por amor al arte.
Su color preferido.
El negro.
Lo que más le gusta combinar.
Zapatos con carteras.
¿En cuál revista le gustaría ser la portada?
En Vogue.
¿Qué prefiere: la cocada, el dulce de leche o el chocolate?
Dulce de leche.
¿Se volvería a cortar bajito el cabello?
Pero claro, lo mejor es no tener pelo.
¿Lo que más le ha tocado luchar?
La inclusión social.
Un hombre atractivo.
Todos los que son buenos bailarines y buenos oyentes.
¿Qué le molesta?
Que me dejen esperando.
¿Tiene más son o sazón?
Mucho son.
Un libro.
Once minutos, de Paulo Coelho.
Un detalle que la enamore.
Una llamada.
Una mujer de admirar.
Mi mamá.
¿Qué le gustaría llegar a ser?
Ya soy, simplemente Belky Arizala.