¿Cómo surgió la idea de “Fonseca de colores, amor por un sueño”, que se realizará en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo el 22 de febrero, con la Orquesta Sinfónica?
Juan Sebastián es mi compañero de colegio y le diagnosticaron leucemia. Un día, después de habernos presentado en un concurso de canto, se me ocurrió hacer un concierto para los niños con cáncer. Como a mí me gusta Fonseca, quise que él hiciera parte de este sueño, y cuando lo contactamos dijo que se unía a la causa. La plata que logremos recaudar será utilizada para la construcción de los centros lúdicos en los que la Fundación Prema viene trabajando desde hace un buen tiempo y en donde les enseñan valores muy importantes a los niños.
¿Dónde se construirán estos centros lúdicos?
En la Fundación Cardioinfantil de Bogotá y el Centro Logístico en la ciudad de Pereira.
¿Cómo te imaginas que van a ser esos centros lúdicos?
Conozco los centros lúdicos de la Fundación Prema, así que puedo decir que habrá varias zonas de juegos en las que se fomentarán los valores de la no violencia, la verdad, la rectitud y la paz.
¿Desde hace cuánto conoces a Juan Sebastián? ¿Cómo te enteraste de su enfermedad?
Hace dos o tres años estábamos en la misma clase. Competíamos mucho en las notas y él tenía la costumbre de jugar con sus amigos en el mismo lugar donde me sentaba con mi amiga en la hora del descanso. Un día dejó de jugar ahí y no supe por qué. Cuando todos los niños de la clase llevaron muchos regalos me enteré de que eran para Juan Sebastián, porque estaba enfermo, tenía leucemia. Lloré mucho.
¿Sabías qué era leucemia?
No tenía idea, pero después mi mamá me explicó que era un tipo de cáncer que daba en la sangre de las personas.
¿Conocías algún caso cercano de cáncer?
Sí. Mi tía abuela tuvo cáncer de estómago y se murió. Ha sido la única experiencia cercana. Pero muchos de mis amigos han tenido familiares con cáncer y ya había escuchado de esa enfermedad.
¿Cómo concibiste la idea de los mensajes de ánimo de más de 100 personalidades?
Mi profesora de canto me dijo que llorar no servía para que él se sanara, entonces cogí una caja de zapatos, la forré de papel de colores y metí regalos simbólicos para que se distrajera de su enfermedad. Por ejemplo, una piedra para darle fuerza, una almohada para que la golpeara cuando estuviera bravo, pero en algún momento la caja quedo pequeña, así que tuve que pensar en otra sorpresa.
Y ahí surgieron los mensajes.
Sí. Un día mi mamá dejó su celular y envié tres mensajes a gente desconocida en el que les decía quién era yo y lo que quería. La idea era que el mensaje llegara a muchas personas, pero sobre todo a gente reconocida. En tres días logramos que James, el presidente Juan Manuel Santos, Fonseca y otras personalidades enviaran un mensaje a Juan Sebastián.
Eso demuestra que los niños son más valientes que los adultos.
A los adultos siempre les da miedo arriesgarse y nunca consiguen lo que quieren. El mensaje que les doy a los niños que ven mi canal en Youtube es que siempre deben soñar y luchar por lo que quieren. Soy una niña con más posibilidades que ayuda a otros que tienen menos oportunidades.
¿Y qué piensas de esos comentarios?
Los adultos inventaron la palabra discriminación. Hace poco me enteré de que existen los estratos, y considero que eso no tiene sentido. Si pones a jugar a niños de diferentes países y en distintas condiciones, te darás cuenta de que serán felices, algo que no pasaría con los adultos, porque ellos sí piensan en esos temas.
¿Qué te gustaría ser cuando seas grande?
Cantante, ilustradora o escritora. También me gustaría crear una fundación, aunque aún no me he decidido.