“Otros ojos y oídos nos hacen llegar las denuncias”
El chileno Enrique Correa, jefe de la Misión de Observación Electoral de la OEA, preside un grupo de 85 delegados extranjeros. Habla de las irregularidades que detectaron en marzo. Acepta que mirarán si hay interferencia informática o de propaganda sucia, y afirma que todo el mundo tiene que cumplir con las garantías de ley.
Cecilia Orozco Tascón.- La Misión que usted dirige envió a sus delegados a unas regiones del país. ¿Con qué criterio se escogieron esas regiones?
Ex ministro Enrique Correa.- Hemos tenido en cuenta dos mapas de riesgo: uno, el de las zonas que han tenido mayor frecuencia de actos violentos. Y otro, el de los lugares en donde han sido recurrentes las irregularidades del sistema electoral: problemas de recuento, de constitución de mesas, de cambios de jurados titulares, etc.
C.O.T.- ¿Cómo se confía en el juicio de unos observadores extranjeros que podrían no entender el sistema electoral colombiano?
E.C.- Primero, hemos trabajado mucho con las autoridades electorales. Segundo, nuestros técnicos son expertos en temas electorales y han analizado los sistemas de votación del continente. Están muy bien preparados.
C.O.T.- Una cosa es estudiar el sistema y otra comprender el tipo de trampas ‘nativas’.
E.C.- La capacidad de cometer irregularidades es infinita, no sólo en Colombia sino en el mundo entero. Por eso estamos atentos. De otra parte, no vemos únicamente por nuestros ojos ni oímos sólo por nuestros oídos. Tenemos otros ojos y oídos que nos hacen llegar las denuncias. La Misión es observadora, pero también es receptora de denuncias.
C.O.T.- En su informe sobre las elecciones de marzo pasado usted señaló como “un aspecto crítico del proceso para votar” el hecho de que el secreto del voto no se pudo resguardar debidamente. ¿Le preocupa que haya problemas de legitimidad?
E.C.- Naturalmente una de nuestras preocupaciones principales es la del resguardo del secreto del voto. Vamos a seguir insistiendo en ello hasta cuando Colombia reforme su sistema en este aspecto. También hemos examinado otras irregularidades. Pero se debe decir que en Colombia el resultado final refleja lo que la gente votó. Desde ese punto de vista, las elecciones son legítimas.
C.O.T.- Más delicado que el aspecto del secreto, hay otro que ustedes señalaron en su informe: la compra de votos. ¿Cómo constataron los observadores de la OEA ese fraude?
E.C.- El acto de compra de votos en marzo fue presenciado por nuestros observadores. Como usted comprenderá, ellos no son colombianos y por eso eran por completo neutrales.
C.O.T.- La capacitación de los jurados colombianos que están en las mesas de votación fue otra falencia que usted resaltó. ¿Hubo alguna atención aquí a esta observación?
E.C.- Sí. Es probablemente el punto con el que estamos más satisfechos por los avances que hemos visto. Tuvimos ocasión de ver en Corferias el inmenso esfuerzo de capacitación de los jurados. Todas las salas estaban llenas de jurados que escuchaban a profesores muy competentes y con muy buen material didáctico. No habíamos visto un esfuerzo de esa envergadura.
C.O.T.- Las fallas en el sistema de transmisión de datos electorales al parecer tuvieron origen en ataques al sistema de la Registraduría. ¿Ha oído sobre esto?
E.C.- Sin duda ese es un punto crítico. El nudo del problema es que va a haber una elección muy competida, como no la había hace mucho tiempo en Colombia. Esta elección reposa en un sistema electoral frágil. Hemos conversado largamente con el Registrador. Él tiene claro que sería muy grave que en una elección con márgenes de preferencia tan estrechos, como los de esta contienda, se repitiera el problema. Nos contó que ha elaborado un plan de contingencia.
C.O.T.- El hecho de que la Fiscalía haya encontrado que la caída del sistema en marzo tuvo que ver con hackers, ¿le preocupa?
E.C.- Es un tema que he estado discutiendo con funcionarios colombianos, pero son ellos los responsables de blindar su sistema frente a esos riesgos.
C.O.T.- Existe una especie de confrontación entre el Ejecutivo y el Registrador. Se dijo, incluso, que había intención de remover al segundo. Ese enfrentamiento, ¿es materia de observación por parte de la Misión de la OEA?
E.C.- No observamos ni intervenimos en las decisiones que tomen el Ejecutivo o las cortes, pero no nos parece una buena práctica cambiar de autoridad en medio de un proceso electoral. Eso nunca es bueno y no es recomendable.
C.O.T.- Se ha hablado mucho de las guerras sucias y de propagandas de difamación. ¿Cree que ese ambiente es peligroso para la paz electoral?
E.C.- Mirando los debates presidenciales, que son una brújula importante, uno debe decir que son de gran calidad. A raíz de esta elección tan competitiva, ustedes tienen una campaña que atrae a más gente y que parece haber generado una ampliación del universo electoral. Todo eso es bueno para la democracia. En cuanto a su pregunta, no tenemos denuncia precisa de campañas sucias. Cuando las tengamos, naturalmente las haremos públicas.
C.O.T.- ¿Es objeto de observación por parte de la Misión de la OEA la interferencia informática, por medio de la cual se pretende manipular a grandes capas de población?
E.C.- Naturalmente. Es un asunto sobre el que estaremos atentos.
C.O.T.- ¿Las interferencias de los altos funcionarios del Ejecutivo a favor o en contra de determinados candidatos son un punto que ustedes observan?
E.C.- Siempre nos interesa que los países cumplan su propia legalidad. Cuando observamos una elección y cuando la certificamos es con referencia a que las autoridades cumplieron con la legalidad de su país. Ustedes tienen unas leyes electorales bastantes precisas y esa garantía debe ser respetada.
Gran ejemplo
C.OT.- ¿Por qué se incrementó el número de observadores con respecto a los de marzo? ¿Hay mayor preocupación con esta elección?
E. C.- No. Dependemos del financiamiento que logremos obtener. Las misiones de Observación de la OEA no se financian con el presupuesto regular de la Organización, sino que son objeto de un proyecto especial. Ahora hubiéramos preferido tener más observadores para poder estar en todos los departamentos del país y no lo logramos.
C.O.T.- ¿La financiación también depende del grado de riesgo de cada nación?
E.C.- No, del interés de los países donantes. No creo que haya una evaluación de un riesgo especial sobre Colombia. Naturalmente, estas elecciones son presididas por un sistema electoral frágil. Pero, por otro lado, este es un país con instituciones sólidas.
C.O.T.- ¿Usted cree que Colombia está mejor, peor o en el promedio de América Latina en materia de limpieza electoral?
E.C.- Tiene que fortalecer su sistema, pero también cuenta, como le dije al comienzo, con instituciones sólidas. Para muchas naciones es una lección lo que ocurrió con la Corte Constitucional: que haya decidido que el Presidente no se reelegía y que esa determinación hubiera sido aceptada, sin comentarios, por todos los sectores políticos, es un gran ejemplo.
“A las campañas les faltó explotar aún más internet”
Gregorio Márquez es gerente de la compañía ICCK Net, que maneja la plataforma tecnológica de los medios virtuales de Caracol Televisión, El Espectador, Cromos y Shock. Acepta que aunque siempre hay desinformación y ataques, la web es el medio ideal para las estrategias políticas por su rápido efecto multiplicador.
Cecilia Orozco Tascón.- Se dice que gran parte de la campaña electoral sucia se ha hecho a través de internet. ¿Le parece real o sobredimensionada esa especie?
Gregorio Márquez.- Siempre existirá un componente de desinformación y ataques en internet, sobre todo por el acceso que los medios virtuales permiten. Ese tipo de campañas de desinformación no sólo se ven en el campo político, sino también en el de las marcas comerciales. El objetivo es generar opinión entre usuarios, lo cual es publicidad más creíble, porque siendo un sistema de voz a voz da la impresión de recomendación.
C.O.T.- ¿Es fácil crear grupos fantasmas para que den la sensación de grandes apoyos por un determinado candidato?
G.M.- Es muy fácil la creación de un grupo que comience a dar la impresión de apoyo masivo con el objetivo de lograr ‘viralidad’ para que el mensaje enviado cobre validez.
C.O.T.- ¿A qué se refiere con ‘viralidad’?
G.M.- El término viene de la palabra ‘virus’. Le pongo un ejemplo del fenómeno que representa: cuando usted se registra en Facebook y le preguntan si quiere invitar a sus contactos de Outlook a su nuevo sitio, si usted acepta, Facebook les envía un correo a todos esos contactos con la invitación para registrarse. En consecuencia, el registro de cada usuario se convierte en un tema exponencial que conecta a muchas otras personas. Y en la comunicación, Facebook dice que usted los invitó. Al multiplicar esa operación se logra un cubrimiento muy rápido y con mucha efectividad.
C.O.T.- ¿Es posible bloquear en masa los mensajes de grupos reales o eliminar clandestinamente de sitios como Facebook un contenido que no le guste a otra campaña?
G.M.- En internet todo es posible, pero eso significaría violar las políticas de seguridad y privacidad, por ejemplo de Facebook. Además, este tipo de páginas tienen una serie de controles que implican que sólo alguien con demasiada habilidad podría hacerlo. Pero, repito, sería absolutamente ilegal.
C.O.T.- ¿Es muy difícil y costoso determinar de dónde vienen los mensajes calumniosos?
G.M.- En la medida en que se va creando un movimiento generado por un grupo, es prácticamente imposible detenerlo o identificar quiénes están detrás. Hacer seguimientos a movimientos masivos es muy difícil, porque las personas actúan de forma individual, así reciban un pago por expresar sus opiniones. Lo que sí se puede determinar con estadísticas es la velocidad con que crecen los seguidores. Eso permite cambiar el tipo de contenido o enfocarse en lo que realmente le interesa a la gente.
C.O.T.- Habla usted de “pago por expresar sus opiniones”. ¿Es usual pagarle a la gente con el fin de que siembre ciertas opiniones?
G.M.- Las campañas usualmente contratan equipos que administran las redes sociales, comentarios, correos, data base marketing, etc., con el fin de captar usuarios y que éstos creen el voz a voz de una forma exponencial, o sea, creen ‘viralidad’.
C.O.T.- Se dice que hay costosos expertos extranjeros en materias informáticas contratados para esta temporada electoral. ¿Conoce a alguno de ellos?
G.M.- No, pero no se necesita a un experto internacional para generar ‘viralidad’. Es un tema de organización y de destinar recursos, como se hace con los medios tradicionales de publicidad. ¿Qué funciona mejor: treinta segundos en una cuña de radio o invertir ese dinero en un grupo de personas que traten de generar opinión y apoyo a través de internet? La publicidad tradicional no crea movimientos de opinión. La gente sí.
C.O.T.- La Silla Vacía, medio virtual, dice en un artículo de la semana pasada que “Ravi Singh, el ‘gurú’ (de la India) que ha estado vinculado a la exitosa estrategia de internet del presidente Obama, está en Bogotá trabajando para la campaña de Santos”. ¿Sabe quién es y qué tipo de trabajo ejecuta?
G.M.- No lo conozco. He oído decir que pasa dos y tres noches seguidas, sin dormir, trabajando en internet para esa campaña. Y que para no agotarse usa sus conocimientos de yoga. Pero por lo que se ve hasta el momento, el resultado de la estrategia virtual de Mockus es muy superior a la de Santos.
C.O.T.- ¿Cuál es su balance personal sobre el grado de influencia de internet en esta contienda electoral?
G.M.- Hasta ahora se comienza a ver a la internet en su verdadera dimensión como medio de comunicación y medio social que hay que tener en cuenta en las diferentes estrategias, no sólo políticas sino comerciales. Para mi gusto, el balance es positivo y creo que a las campañas les faltó explotar más todas las posibilidades que posee este medio.
Misión de 22 países
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, envió a Colombia una Misión de Veeduría que busca certificar la transparencia de las elecciones tanto de Congreso (ya estuvo en el país en marzo) como de las presidenciales. Insulza designó para encabezar esa misión al ex ministro chileno Enrique Correa, quien además de su ejercicio como funcionario de gobierno, también se ha desempeñado como director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), sede Chile. Y como consultor del Banco Interamericano de Desarrollo, del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y de la Comisión Económica de Naciones Unidas para América Latina y el Caribe. Correa tiene experiencia en este tipo de veedurías: fue jefe de la Misión de Observación Electoral en Ecuador durante los procesos electorales de 2007, 2008 y 2009.
En marzo vino un grupo compuesto por 70 personas. Para las elecciones de hoy y de la segunda vuelta el número de delegados se incrementó a 85. Provienen de 17 Estados miembros de la OEA y de 5 países observadores. Este proyecto fue financiado con las contribuciones financieras de Canadá, Corea, Estados Unidos, España y Suecia. Hoy, los coordinadores de la Misión y sus delegados se encuentran repartidos en 18 departamentos.