¿Qué es lo que más recuerda de su niñez?
Los juegos, las rondas de mi infancia, la compañía de mi familia, correr por las calles de Urabá… Mi infancia fue muy feliz.
¿Qué significa Ayola Rivas en su vida?
Mi abuela es mi segunda madre, una de las personas que más quiero en la vida. Es un ser de luz que me ha brindado un gran apoyo desde mi infancia.
¿A qué dedica el tiempo libre?
A escuchar vallenato y salsa, a estar con mis amigos, a ver muchas películas.
¿Cuáles son sus artistas preferidos?
Me gustan mucho Pipe Peláez y Silvestre Dangond.
¿El secreto de su felicidad está en sus pies?
Nooo… Está en mi piel, en mi sangre, en mi raza.… Nací con eso y siempre he tratado de ser una persona alegre, pese a los problemas físicos o familiares que a veces se presentan. Siempre trato de tener una sonrisa y estar feliz porque eso también me conserva joven (risas).
Si no hubiera sido una deportista exitosa, ¿de todas maneras habría tenido los recursos para ingresar a la universidad?
De verdad que le doy gracias a Dios. Por el talento que me dio puedo estudiar, porque lastimosamente la opción de una universidad para nosotros los pobres es escasa.
¿Por qué elegió estudiar enfermería?
Es una carrera muy importante, ya que se enfoca en brindar ayuda a personas necesitadas.
En qué universidad estudia.
En la Universidad Metropolitana de Puerto Rico, donde cuento con una beca que me brindaron por mi desempeño deportivo.
¿Pero cómo llegó allá?
Un día me llamó el profesor Ubaldo Duany (su actual entrenador) para hacerme la propuesta de pertenecer a esta universidad, y nunca dudé en aceptar la oferta.
¿Tiene novio?
Sí, se llama Alexánder Ramos, un corredor de 110 con vallas.
¿Y han hablado de matrimonio?
Ja ja ja ja ja…
¿ Cuántos hijos le gustaría tener?
Ja ja ja ja ja…
¿Le duele perder?
No, no me duele. Lo que Dios tenga para mí, lo acepto. Si es la gloria o la derrota, bienvenidas. De ambas se aprende.
¿Cuál fue su primera competencia en el exterior?
Mi primera experiencia fue en Chile, un Suramericano Juvenil. Creo que conseguí un tercer lugar en la prueba de salto alto. Si la mente no me falla, fue en 1998.
¿Puede vivir del atletismo?
No. Vivo para el atletismo…
¿Qué significó para usted el hecho de que Sergei Budka le entregara la medalla de bronce en el Mundial de Atletismo de Daegu?
Fue algo que me llenó de orgullo y alegría, ya que Budka es una gran figura del atletismo mundial. Pero la verdad, estaba más enfocada en sentir la medalla en mi pecho.
Ya en la pista, ¿ cómo maneja la ansiedad?
A la hora de la competencia son tantos los factores que te pueden afectar o beneficiar… La ansiedad es uno de ellos y dependiendo de como estés preparado psicológicamente, te puede afectar para bien o para mal. Gracias a Dios, he aprendido a manejarla porque me preparo muy bien y cuento con un gran entrenador, que me aporta mucho en la parte psicológica.
En plena competencia, ¿tiene tiempo para pensar en algo?
Siiii. Alcanzo a representar en mi mente cómo será el salto para ir mejorando cada impulso.
Y la Gobernación de Antioquia ¿le cumplió con la casa que le prometió por su buena actuación en el mundial?
Claro que sí, ya estamos construyéndola.
Tras su gran actuación en el mundial, Ximena Restrepo dijo que quizá usted aún no tenía la dimensión exacta de su logro. ¿Qué opina?
Pienso que se hizo historia, pero Caterine cree que puede dar mucho más, por eso no tengo que hacer mucha bulla.
¿Podemos soñar con una medalla suya en los Juegos Olímpicos de Londres 2012?
Espero dar lo mejor de mí, y si es posible una medalla, pues orgullosamente será de mi país, pero no me comprometo. Voy a dar lo mejor y daré hasta mi última gota de sudor para hacer una buena presentación.