Este paradisíaco lugar está a 6 kilómetros de Dibab, según los habitantes y las leyendas locales, un pedazo de luna cayó y creó este cráter que se lleno de aguas cristalinas. Ver galería de la piscina natural.
Nadar está permitido, pero el buceo debe realizarse con cuidado y por parte de profesionales.
El agua filtrada ha tallando la piedra caliza a lo largo de siglos.