Las dos jóvenes sopranos, Claudia Hincapié y Daniela de Mari, se unieron en 2006, inspiradas en el amor y en las culturas ancestrales le dieron vida a un nuevo género musical que abre un camino desconocido dentro del mercado internacional.
Elementos musicales de África, Sur América e Irlanda se unifican como una expresión artística universal donde se realza la esencia del ser humano.
“Cada canción de nuestro primer disco es un mundo diferente, tiene un mensaje concreto dirigido a la humanidad enfocado a la parte sentimental”, asegura Daniela.
La muerte, el amor, el espíritu, la mente, la raza y la pasión de pareja, son los temas protagónicos de esta primer discografía que pretende incursionar a la población colombiana en este nuevo género musical que aún no tienen mucha auge.
Las tradiciones indígenas y celtas hacen parte de la musicalización de Anjana, los cantos chamánicos son hechos por tenores bogotanos que utilizan palabras exactas de un chamán original del Putumayo.
Según Claudia, sus interpretaciones pretenden a lo largo de la vida ser un proyecto que cumpla una función sanadora, ligada a la medicina alternativa, “es increíble darse cuenta como una persona enferma puede mostrar cierta recuperación al oír este tipo de música que va muy cohesionada con la esencia del ser humano”, dijo.
Flautas, violines, violas, chelos, baterías, bajos, tambores africanos, y pianos, son algunos de los instrumentos que acompañan este nuevo género rítmico.
Este primer disco tiene 10 canciones producidas por Mauricio Cano y Orlando Sandoval, ellos trabajaron en la musicalización y en la composición de algunas de las letras, que en su mayoría fueron escritas por Claudia y Daniela.
Anjana es el espíritu femenino de la naturaleza, es uno de los seres más fantásticos que tiene la cultura celta de España, es un híbrido entre mujeres y hadas que guían a la humanidad perdida sanando con su voz.