Dos veces fue interrumpida la entrevista a Junior Sambo por personas que lo llamaban a preguntar por boletas para el Black Sound Reggae Camping. El artista contestaba las llamadas e indicaba las direcciones donde podían conseguirlas, e incluso les ofrecía encontrarse para él personalmente entregarles las entradas a la segunda edición del campamento reggae de Colombia. Tras una exitosa primera edición, este mes regresa el evento que congrega sonidos jamaiquinos y hip-hop en un campamento con capacidad para 1000 personas. El campamento, que se realizará los próximos 17 y 18 de septiembre, ya tiene más de 800 boletas vendidas.
Nuevamente el campamento se realizará en la Hacienda Piedras Blancas, ubicada en la vía Bogotá – Melgar, cuatro kilómetros antes de llegar al municipio. Los asistentes son los encargados de llevar y armar su propia carpa, y desarmarla cuando el evento finalice. La opción de cabañas para quien no desee acampar también está disponible, pero las habitaciones ya fueron adquiridas en su totalidad hace varias semanas.
Con más de 27 horas de música, el certamen trae como novedad la incorporación de artistas internacionales. Tiano Bless (Chile), Jahricio (Costa Rica) y Adelking Farmer (Venezuela), serán los tres invitados a un cartel compuesto por nueve artistas y cinco DJs nacionales. De Bruces a Mí y Nanpa Básico (Medellín), Ras Jahonnan (Cali) y Junior Sambo (Bogotá), encabezan el cartel que prepara el festival para este año. Lo completan Crikmanjam, Ras Domoa, B.A.D., Conciencia Soul y Nyah Kai, artistas que están emergiendo y que son apoyados por este tipo de eventos. También se espera el arribo de varias sorpresas.
Las presentaciones de los 12 artistas no son lo único. La música no parará de sonar en las carpas y cabañas del lugar y estará a cargo de los DJs Beltsazar (del colectivo Casa Babylon), Siska, Julian Dread, Negiaggo y Roots Bwoy. Los cinco disc jockeys serán los encargados de prender y mantener la temperatura del lugar, pese a que generalmente ronda los 34 grados. También serán quienes ambienten las múltiples actividades que prepara el campamento para hacer del fin de semana de amor y amistad dos días de mucho “one love” y paz.
Danza africana, yoga, torneos de baile, deportes, malabares y actividades circenses en general, son parte de las novedades que trae el festival para este año. Junior Sambo, con más de 13 años en la escena reggae del país, organiza el evento junto a su familia y asegura que actualmente no hay algo igual. Aunque se hace la ineludible comparación con el Jamming Festival que se realiza en Bogotá, el objetivo del Black Sound es llegar a un público que además esté dispuesto a acampar y pasar dos días casi completos fuera de la ciudad.
Por eso, al evento han confirmado su asistencia personas de Bogotá, pero también de varios puntos del país. La primera edición del festival, que el año pasado se llevó a cabo para la misma fecha (19 y 20 de septiembre) estuvo basado, según la organización, en el respeto y el disfrute. “Hay muchas cosas que se aprendieron en el orden de producción de eventos. Este año vamos con más experiencia y bagaje en cuando a eventos, y con mucho detalle que eso será lo que tendremos este año”, dice Junior Sambo en referencia a una primera versión totalmente autosostenible, que contó con el único apoyo de su grupo familiar. Su círculo familiar y de amigos fueron los encargados de la salida y llegada de buses, el ingreso de los asistentes, el funcionamiento de los restaurantes, el sonido, la operación del bar y la vigilancia.
Para esta segunda versión, Black Sound promete una mejor organización. Aunque el apoyo sigue siendo el mismo, salvo algunas tiendas de ropa y de comida que se han sumado a esta edición, el festival promete mejores detalles, logística y servicio al cliente, pues si hubo un reparo en el debut fueron las complicaciones en la atención del restaurante y el bar. Para 2016, la experiencia en organizar eventos, que además viene desde que el colectivo ofrecía fiestas reggae en varios barrios de Bogotá, esperan que la coordinación sea tal que no deje dudas de que este festival puede posicionarse como una de las grandes apuestas en cuanto a la exclusividad del género.
Tres piscinas, más de 12 artistas en vivo, casi 30 horas de música, restaurante, bar, decenas de actividades y micrófono abierto, son en resumen lo que le espera a los asistentes del festival. Pero más allá, el respeto, el autocontrol y la capacidad de tolerar la convivencia durante casi dos días con personas con las que lo único en común es el gusto por la música, son los grandes retos que tiene el Black Sound, y que ya demostró tener cómo superarlos. Así como en 2015 anunció la edición que en dos semanas se llevará a cabo, Junior Sambo tiene claro que al festival le queda mucho camino por recorrer, y se atreve a hablar desde ya de un nuevo campamento para 2017.
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