Para Nicolás Ospina, la primera semilla del Festival Internacional de Música “Encuentro” es la complicidad. Gracias a este componente tiene una relación fluida con su hermano, Juan Andrés, quien también es pianista y melómano. Además, a través de ella pudo conocer a los artistas que intervendrán en la primera edición de este evento, cuyo único propósito es el rescate de la canción original.
Con algunos de los participantes Ospina tan sólo ha cruzado un par de correos cargados de blancas, negras y corcheas. Con otros ha tocado durante sus años dedicados al jazz y en la exploración de las manifestaciones sonoras de Colombia. Lo que tienen en común todos es que para esta fecha del año, y por diversos motivos, estarían en Colombia, por eso no se podía desaprovechar la presencia de tanto talento y dejarlo pasar impune.
“‘Encuentro’ empezó como una idea espontánea, porque íbamos a tener a muchos músicos buenos a la mano, y así arrancamos. En ese momento comenzó el proceso logístico, que es tan complicado como el artístico. Por fortuna, al final se sumó la Fundación Jeymar, que protege a personas de la tercera edad en situación de vulnerabilidad. Nos quitó un gran peso de encima y nos ayudó a subir el nivel”, dice el músico que estudió piano clásico en la Universidad Javeriana y luego se inclinó por la oportunidad que le daba el jazz de componer sobre la línea del tiempo.
Nicolás Ospina vivió en Barcelona varios años y después se radicó por una larga temporada en Buenos Aires. En esas ciudades empezó a comprender las dimensiones de la música tradicional colombiana, que conocía por encima gracias a las jornadas de guitarra con su padre. Se acercó primero a los aires del interior, y de una vez la cabeza le dio la autorización para procesar estilos como el llanero y sonidos propios de la región del Pacífico.
El I Festival Internacional de Música “Encuentro” es el diagnóstico del espíritu de Ospina, y responde a su necesidad actual de profundizar en el arte de la composición musical amarrada al relato de una historia. Por eso tendrá dos apariciones distintas durante el evento. En principio tocará en formato de trío, al lado del percusionista Marcelo Woloski (Argentina) y el contrabajista Petros Klampanis (Grecia), y luego realizará un show entre cómico y musical en complicidad con Juan Andrés Ospina.
“Ya había hecho un trabajo en trío y me gustó mucho por el tipo de textura que se puede formar. El rango de dinámicas es muy amplio al tener esos tres instrumentos que cubren toda la parte armónica. Uno puede trabajar niveles profundos, a diferencia de lo que sucede con formaciones numerosas, con las que es difícil crear detalles. El toque con mi hermano se llama Inténtalo, Carito y es un proyecto para hacer música sobre lo cotidiano”, asegura el pianista.
La primera edición de “Encuentro” marca el ritmo de lo que quiere Ospina que sea el evento: un festival en torno a la canción original, que exhiba el potencial de Colombia en materia artística y que suene a amistad.
I Festival Internacional de Música “Encuentro”. Sábado 16 de febrero de 6 a 10 p.m. Teatro Leonardus, carrera 21 Nº 127-53. Puntos de venta: El Cafetín de La Soledad (calle 42 Nº 22-54. Tel.: 232 3520), Academia Musical La Escala (carrera 7C Nº 123-40. Tel.: 214 9291), Les Amis Bizcochería (carrera 14 Nº 86A-12. Tel.: 530 4440) y El Taller de Té (calle 60A Nº 3A-38).