En el Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez no hay espacio para las dudas ni las cavilaciones. En este encuentro cultural, que se realiza en Cali desde 1997, simplemente se viven las manifestaciones folclóricas sin la predominancia de ningún color. Aquí todos conviven en armonía. Se mezclan y el resultado se vuelve una amalgama al alcance de todo aquel que decida sumarse a un evento que se disfruta con todos los sentidos alerta.
Pero más que un concurso musical, este certamen anual, que en esta oportunidad llega a su edición número 16, es todo un proceso cultural que tiene en cuenta aspectos tan relevantes como el patrimonio, las tradiciones orales, los instrumentos autóctonos y las formas de comunicación de los departamentos de la región del Pacífico colombiano.
Durante todos los años de historia del evento, muy pocos seres humanos han asistido de mala gana primero al Teatro Los Cristales, después a la Plaza de Toros de Cañaveralejo, más adelante al Estadio Pascual Guerrero, y ahora a la Unidad Deportiva Panamericana, para disfrutar de la música. La convivencia pacífica, el clima agradable, el esmero de los grupos en tarima, los vestuarios llamativos y una música sin academia pero maestra a la hora de transmitir emociones, se encargan de aligerar cualquier carga espiritual.
Tres canciones seguidas tienen los participantes para demostrarle al público sus capacidades. Terminan su interpretación y por regla del concurso se quedan estáticos, escuchando los aplausos de un público tan complaciente como bailador. Los licores de elaboración rústica se parecen a las letras de muchas de las agrupaciones que participan en el Petronio Álvarez. A nadie le interesa la métrica, ni mucho menos las partituras. Aquí reinan el saber heredado y la destreza adquirida en un instrumento ejecutado durante años.
El Festival Petronio Álvarez es una fiesta colectiva en la que el baile es grupal y al mismo tiempo personal, porque cada quien vive el concierto a su manera. Son miles de voces las que se funden en una sola para entonar coros como “De aquí pa’ allá y de allá pa’ acá/ para que puedan bailar”, en los que se corrobora que el Pacífico no solamente tiene influencias en los departamentos del Valle, Cauca y Nariño, sino que interfiere de extremo a extremo del país y que se escucha en naciones como Ecuador, Venezuela y Cuba.
Las marimbas de chonta, los violines caucanos y los tambores no ponen obstáculos para fusionarse con instrumentos modernos como la guitarra, el bajo y la batería. Todo lo que tenga que ver con el sonido, el goce y la voluntad se vale en el Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez, un evento organizado por la Secretaría de Cultura y Turismo de Santiago de Cali, que suena por todos lados.
Información:
Miércoles 15 de agosto. Teatro al aire libre ‘Los Cristales’
Jueves 16 a domingo 19 de agosto. Unidad Deportiva Panamericana.
www.festivalpetronioalvarez.com