Santa Marta es un territorio de contrastes. Además de poseer una de las playas más bellas del Caribe colombiano cuenta con la montaña costera más alta del mundo y de mayor altitud de Colombia: la Sierra Nevada de Santa Marta, que alcanza los 5.700 metros de altura sobre el nivel del mar. La combinación de estos dos elementos convierte a la bahía más hermosa de Latinoamérica en un destino obligado para los amantes del ecoturismo.
“La ciudad tiene un clima único con brisas durante buena parte del año, lo que le permite a los visitantes, además del tradicional turismo de sol y playa, explorar nuevas posibilidades como realizar turismo arqueológico, gastronómico, ornitológico, corporativo, ecoturismo y de aventura, entre otros”, señala Héctor M. Díaz, presidente del hotel Irotama.
Y si bien es cierto que durante un tiempo la oferta turística estuvo un poco estática en Santa Marta, en la actualidad ha tomado un mayor auge por haberse vuelto desde hace tres años el destino preferido para los ejecutivos que desean realizar seminarios, simposios y ruedas de negocio en la perla del Caribe.
Y no sólo eso; a raíz de la activación que tuvo este importante renglón dentro de la economía samaria se han creado nuevos hoteles tipo boutique, otros en cambio han hecho procesos de remodelación y las cadenas más prestigiosas del mundo cada vez quieren tener más presencia en la costa Caribe colombiana. Como si fuera poco, la reactivación de la construcción se ha reflejado en la apertura de nuevos centros comerciales y apartahoteles que atraen gran cantidad de clientes, no sólo a nivel local sino de ciudades aledañas que ahora prefieren a Santa Marta como destino de compras en el Caribe.
Otro proyecto que cada vez recobra fuerza es la creación de una red regional de turismo con el apoyo de Proexport. La alianza la constituyen los principales hoteles de Cartagena, Barranquilla, Santa Marta y sus alrededores.
“La idea es crear paquetes turísticos para multidestinos, es decir que en compañía de las agencias mayoristas promuevan como destino dos ciudades de esas y que todo sea canalizado a través de la red. También se han incorporado empresas transportadoras interesadas en ofrecerle al turista un servicio integral durante su estadía en la ciudad. Desde hace un año se viene trabajando y está próxima a salir”, señala Díaz.
Igualmente, debido a la gran afluencia de turistas que tiene Santa Marta, el Gobierno local tomó la decisión de remodelar el centro histórico de la ciudad y ya se ha avanzado en la recuperación del espacio público, las casas de la zona se han embellecido, se empezaron a adoquinar muchas calles y otras tantas se van a volver peatonales. El objetivo de la Administración es convertir el centro de la ciudad en una zona atractiva para el turista donde encuentre una variada oferta gastronómica, bares y cafés a la altura de las mejores ciudades del mundo.
Marina Internacional
Desde hace tres años la Sociedad Portuaria de Santa Marta, el Grupo Daabon y un número importante de inversionistas visionarios, en su mayoría samarios, le apostaron a sacar adelante uno de los proyectos de infraestructura náutica turística más importante del país.
Se trata de la primera marina internacional de Latinoamérica. La ubicación estratégica de Santa Marta, al contar con la Sierra Nevada, la convierte en uno de los sitios más apetecidos por las embarcaciones del mundo entero que buscan refugiarse en un lugar seguro durante la temporada de huracanes.
“Aspiramos que entre el 1° de junio y 30 de noviembre sea la temporada alta de la llegada de yates y veleros a las costas del Caribe colombiano y para Santa Marta, ciudad que a pesar de contar con las envidiables bellezas de la Sierra Nevada y El Parque Tayrona, hasta el momento no ha explorado el turismo náutico por la falta de la infraestructura necesaria”, señala Carlos Socarrás.
La Marina Internacional de Santa Marta pondrá al servicio de la actividad náutica turística, recreativa y deportiva, la infraestructura necesaria para incorporar al Caribe colombiano en el corredor náutico del Caribe.
El proyecto ofrece 286 slots o atracaderos para albergar yates o veleros con tamaños que van desde los 35 hasta los 100 pies, acondicionado cada puesto con servicio de energía, agua, sistema contraincendio y televisión por cable.
Los muelles serán flotantes de última generación, lo cual hace que sea un proyecto amigable con la naturaleza. Además, cuenta con un espacio para mantenimiento de embarcaciones, eventos náuticos y un helipuerto al servicio de los usuarios de la Marina y de los turistas. Igualmente cuenta con áreas para gastronomía, locales comerciales y paseos peatonales.
Pero no sólo la construcción de grandes obras de infraestructura se están implementando en la ciudad. Cada vez abren más sus puertas nuevas urbanizaciones, cadenas hoteleras nacionales y extranjeras.
Un buen ejemplo es Irotama, con 45 años de presencia en el mercado piensa consolidarse como una ciudadela a 14 kilómetros del centro de la ciudad.
Y para hacerlo ya inició con el proyecto Irotama del Sol, que se entregó en el mes de junio. En total son 166 apartasuites con todos los servicios de piscina y restaurantes gourmet. La otra apuesta es Irotama del Mar, que acabo de iniciar construcción.
Con todo ello la bahía más bonita de América piensa consolidarse como un destino turístico y cultural que traspase fronteras.