Estar tranquilo supone disciplina consigo mismo con el fin de analizarse a fondo, reconocer qué quiere, qué piensa, cómo siente. Significa asociarse con personas que lo enriquecen intelectualmente, lejos de las que hacen estrépito bla, bla, bla. Significa también que es una persona sensible a pesar de su apariencia dura. Necesita defenderse de trampas y engaños; su franqueza, su manera de ser, la única posible, lo pone en desventaja. Es justo reconocer que ha sido víctima de manipulaciones.
La justicia se impone. Las cosas se pondrán en su lugar, las personas reconocerán su valor, se portarán a la altura de las circunstancias y respetarán sus derechos, de manera que no se defenderá con pies y manos como era su costumbre.
La justicia también se dirige al amor: una relación estable en donde la compañía es vital, da sentido y estimula la imaginación. De este bienestar depende su desempeño en el trabajo, el cumplimiento de metas. Con ganas de tener vacaciones después de tanta actividad, se dedicará a descansar ilusionado con viajar a lugares cercanos y lejanos en el mapa. Siempre lo ha atraído moverse por el mundo y en otras lenguas que le hagan cosquillas en los oídos, explorar distintas culturas, nuevos aires; los paisajes son el regalo de 2009. Y usted se parecerá a un gitano que tiene la obligación de recorrer caminos con la ilusión de encontrar el valor de los cristales.
Gracias a las advertencias de los estudiosos defenderá su patrimonio de malas inversiones. No se dejará engañar con pájaros de oro, exigirá garantías.
El cuarto arcano, el cuatro de oros, confirma la responsabilidad de estar al frente, a la defensa de manos ambiciosas que estiran los dedos para arrebatarle sus cosas. Sus ideas y afectos no están en subasta pública. Los demás, entonces, no se acercarán maliciosamente. Su Tarot recrea alegrías; la vida se parece al jardín de las delicias, fresca y redonda. Y el resultado final apunta al agradecimiento: ha conseguido la paz gracias al esfuerzo y al entendimiento generoso de sí mismo. También la ha conseguido por cuenta de vencer el escepticismo, a la cabeza de proyectos que lidera con esperanza. El As de copas, su penúltimo arcano, le sugiere hacer tres respiraciones profundas. Velas de todos los colores, muchas velas de todos los colores.