Su trabajo es importante, le ha dado buenos resultados en los planos intelectual y económico pero llegó al punto en donde lo hace de manera rutinaria, con los ojos cerrados. Necesita buscar nuevos retos que lo pongan a prueba y lo sacudan de la modorra en donde ha caído, en el fondo del pozo.
Tocará puertas, hablará francamente sobre lo que quiere con el ánimo de encontrar oportunidades que pongan sus neuronas a funcionar, sin repetir y repetir hasta el cansancio. Sus relaciones personales dejaron de ser importantes, se alejó de sus amigos. Para conjurar la soledad abrirá las puertas de su casa, empezarán las reuniones intelectuales y las fiestas, hará nuevas amistades, le dará a su vida un tono alegre lejos de la tristeza que a veces lo arropa; cuando se aburre cierra la puerta. Vivirá afuera, en las calles, en medio de la conversación y la música después de pasar varios inviernos.
La idea es liberarse de ataduras, del pequeño y exclusivo contacto con su familia y las personas cercanas. Ampliar los límites del mundo para confirmar que es ancho, de acuerdo con su último arcano, la sota de oros. Superará la sensación de vacío, el hueco negro del principio que provenía de caer en la rutina y cumplir con exigencias que le imponían otros, los más fuertes; imposiciones familiares y sociales en donde lo que usted pensaba y sentía no contaba. Durante este año de metas propias brillará su verdadera personalidad al margen de los mandatos ajenos. De acuerdo con algunos sufrirá una crisis tardía de adolescencia; de cualquier forma vivirá a su manera. Y de eso se trata. Velas amarillas, muchas velas amarillas.