“El Juli” se encontraba toreando por el lado derecho, cuando al intentar realizar un péndulo, el toro lo embistió y, aunque no llegó a ser derribado, el diestro resultó seriamente herido, sangrando ligeramente por uno de los testículos, que quedó al descubierto.
El torero permaneció en el ruedo hasta dar muerte al animal, de estocada y descabello, y posteriormente acudió a la enfermería.
La plaza pidió la oreja, que le fue concedida y que recogió su peón de confianza, Luis García, “Niño de Leganés”.