Por estos días los fondos de pensiones y de cesantías estarán como protagonistas con todo el tema relacionado con las cesantías de los colombianos. Estos cumplen un papel fundamental en la economía nacional, ya que con el dinero que recaudan y ahorran pueden hacer diferentes inversiones que impactan en el desarrollo económico y social a largo plazo.
Además, que en situaciones de crisis, como el año pasado, en el que se dio la pérdida de puestos de trabajo de 1,5 millones al comparar octubre de 2020 con el mismo mes de 2019, como se lee en el informe “Balance 2020 y perspectivas 2021 de la ANDI”, los colombianos retiraron sus cesantías para poder sortear ese momento de dificultad y ser un salvavidas.
Según Juan David Correa, presidente de Protección, “los colombianos que perdieron sus empleos: el 43 % de retiros en Protección se debieron a esta causa. Si se tiene en cuenta que, antes de la pandemia, en promedio y en Colombia un trabajador se tardaba entre seis y ocho meses para conseguir empleo nuevamente, las cesantías son un medio de protección”.
El año pasado los fondos de cesantías entregaron $6,2 billones, de los cuales $2,5 billones se destinaron para pérdida de empleo y reducción de ingresos. Es decir, estos recursos han estado disponibles para que la población pueda tener una mayor tranquilidad y liquidez en estos períodos difíciles.
Por eso el llamado desde Asofondos siempre ha sido “realizar pedagogía para que las personas puedan utilizarlas cuando estén cesantes y mitigar riesgos”, señala Jorge Llano, vicepresidente técnico y de estudios económicos en Asofondos, quien además hace énfasis en que los fondos de pensiones y de cesantías siempre han sido un dinamizador de la economía, y más en este tiempo.
Por eso, cuando se acerca la fecha más importante del año para que los empleadores cumplan con la consignación de las cesantías, “se considera como uno de los hechos económicos de mayor importancia en el país y además clave para acompañar a las personas a tomar decisiones acertadas”, explica Correa.
Acompañamiento necesario cuando muchas personas lo retiran para otros fines y termina como dinero de bolsillo. “En el caso del retiro para mejoramiento de vivienda siempre he sido crítico, porque en la mayoría de veces no hacen esos arreglos, o tenemos muchas cocinas remodeladas, y se convierte en dinero de bolsillo que nos impide mantener ese ahorro a largo plazo y generar desarrollo”, afirma Llano.
Ese ahorro, entre cesantías y pensiones, ha permitido responder en tiempos de crisis. Aunque también cabe destacar que en esa crisis las personas en medio de las fuertes volatilidades en los mercados contemplaban tomar acciones apresuradas, que finalmente como reconoce Juan David Correa “nuestra recomendación desde Protección fue no tomar decisiones apresuradas de cara al ahorro pensional y esa recomendación la podemos ratificar hoy, pues todos los portafolios se recuperaron del efecto negativo del primer trimestre y logramos cerrar el año generando rentabilidades muy representativas para los ahorros pensionales de los colombianos”.
No haber reliquidado las posiciones de los clientes y mantener la estrategia de largo plazo permitió haber cerrado un 2020 por encima de cualquier expectativa, y se espera que 2021, de a poco, sea un año en el que se obtengan buenos resultados para todos los involucrados.