INGREDIENTES (6 porciones)
6 hojas de pasta filo
2 pechugas de pollo sin piel, cortadasen cubos de 1 cm x 1 cm
Mantequilla para untar en 6 recipientes metálicos
3 tajadas de tocineta cortada en pedazos pequeños
1 cucharadita de ajo finamente picado
1/2 taza de cebolla puerro finamente picada
1 cucharada de aceite de oliva
3/4 taza de caldo de pollo
1 1/2 cucharadita de mostaza tipo dijon o antigua
1 cucharada de harina de trigo
1 cucharadita de orégano fresco picado
4 a 5 unidades de champiñones cortados en láminas medianas
DECORACIÓN
8 hojas pequeñas de espinaca
Aceite para freír
PREPARACIÓN
Caliente el horno a 350°F
1. Unta ligeramente con mantequilla 6 recipientes metálicos o cerámicos de 8 cm de ancho x 3 cm de alto.
2. Corta cada hoja de la pasta filo en cuadrados de 18 cm x 18 cm. Corta cada cuadrado por la mitad y pon 2 mitades en cada uno de los 6 recipientes metálicos. Hornea por 5 minutos o hasta que los bordes tomen un color dorado. Este proceso se puede hacer con un día de anterioridad. Guarda las canastillas en un recipiente con tapa.
3. En una sartén fría, pon la tocineta hasta que quede crocante. Retira el exceso de la grasa que soltó, conservando solo 1/2 cucharada. Añade el ajo y la cebolla puerro. Fríe por 2 minutos, a fuego medio. Añade la cuchara de aceite y el pollo. Continúa friendo hasta que el pollo cambie de color.
4. Disuelve la mostaza y la harina en el caldo. Añádelo al pollo. Agrega el orégano y los champiñones. Sigue cocinando a fuego medio, de 3 a 4 minutos. Condimenta con sal y pimienta.
5. Fríe en el aceite bien caliente las hojas de espinaca hasta que estén crocantes, cerca de 2 minutos.
6. Distribuye el pollo con champiñones en cada canastilla y encima del pollo inserta suavemente la hoja de espinaca. Sirve con
ensalada verde o de frutas.
PASTA FILO
Es una masa fina, delgada y transparente que se elabora con harina de trigo, aceite, huevo y sal. Al hornearla o fritarla queda crocante y dorada. Es muy importante en la cocina griega y del Medio Oriente donde la usan en la repostería, como en el delicioso postre llamado Baklava. También se usa para elaborar platos salados, como rollos y tartas; para envolver diversos productos, como pescados, y sirve para elaborar canastillas para rellenarlas con pollo, vegetales o mariscos. Cuando utilice la pasta filo téngala lo menos posible afuera, ya que se secará al tener contacto con el aire. Con un atomizador rocíe ligeramente agua sobre un limpión o toalla y póngala sobre las hojas de la masa para que no pierda su humedad. La pasta filo se puede congelar. Al usarla, déjela descongelar en la nevera desde el día anterior o por lo menos cuatro horas antes de trabajar con ella.