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El lugar llamado “capital del mango en Colombia”: sus calles están llenas de esta fruta

En algunos rincones del Caribe colombiano hay más árboles de mango que habitantes. Allí, esta fruta no solo endulza la mesa, también define el paisaje y la cultura.

05 de marzo de 2026 - 03:00 p. m.
¿Qué pasa si como mango todos los días? Conoce algunos beneficios de esta fruta
Foto: GettyImages
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Si hay una fruta capaz de despertar antojo con solo mencionarla, esa es el mango. Su aroma dulce, su pulpa jugosa y la facilidad con la que aparece en jugos, postres o simplemente recién cortado lo han convertido en uno de los sabores más queridos del trópico colombiano. En muchas regiones del país basta caminar por una calle o un patio para encontrar un árbol cargado de esta fruta.

Pero hay lugares donde el mango no es solo un fruto, sino parte del paisaje y de la identidad local. Se trata del corregimiento de La Mina, en zona rural de Valledupar, Cesar, y de Malagana, Bolívar, conocido como las “capitales del mango” en Colombia. Allí hay una realidad que refleja la enorme producción de la zona y la relación cotidiana que sus habitantes tienen con este fruto.

¿A qué se debe esta estrecha relación en Valledupar?

Según explicó el alcalde de Valledupar, Ernesto Miguel Orozco en el año 2024, en el corregimiento de La Mina, ubicado en el piedemonte de la Sierra Nevada de Santa Marta, los árboles de mango superan ampliamente a la población. De acuerdo con sus estimaciones, el lugar tiene cerca de 10.000 habitantes, pero alrededor de 40.000 árboles de mango, una cifra que explica por qué el fruto hace parte del paisaje cotidiano y de la vida económica de la comunidad.

Esta abundancia no solo define la identidad del corregimiento, sino que también impulsa su economía durante la temporada de cosecha, que suele concentrarse entre mayo y junio. En esos meses el mango se comercializa a nivel local, regional y nacional, generando empleo y movimiento comercial. Además, es un alimento de consumo diario para muchas familias, que lo preparan en jugos, dulces o lo disfrutan tanto en su etapa biche como cuando está completamente maduro.

Las condiciones naturales también ayudan a explicar esta producción. La Mina se encuentra en una zona de transición entre la selva tropical y la sabana, en el piedemonte de la Sierra Nevada. Este entorno ofrece temperaturas cálidas, suelos fértiles y condiciones ideales para el cultivo de frutas como el mango. Además, alberga una gran diversidad de flora y fauna.

Otra tierra que celebra al mango

Pero La Mina no es el único lugar del Caribe colombiano donde el mango define la identidad local. En Malagana, corregimiento del municipio de Mahates (Bolívar), este fruto también es motivo de orgullo cultural y celebración. Allí se realiza cada año el Festival del Mango, una de las festividades más antiguas del país dedicadas a esta fruta.

El festival nació en 1986, impulsado por José Carrascal González y Marceliano Orozco, y desde entonces reúne a cultivadores, artesanos, deportistas, músicos y grupos folclóricos. Durante el evento se presentan muestras gastronómicas en las que el mango es el protagonista: tortas, ensaladas, jugos, arroces, mermeladas, bocadillos e incluso platos más elaborados como costillas rellenas.

Entre las actividades más llamativas está el concurso al mango más curioso, en el que se premian el fruto más grande, el más pequeño o el más extraño. También se celebra un concurso musical en la tarima principal, donde se elige la mejor canción dedicada al mango o a Malagana.

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¿Qué hacer en estos dos lugares?

Aunque Malagana y La Mina comparten su relación con el mango, cada uno ofrece experiencias distintas para quienes quieren conocer la cultura y la naturaleza del Caribe colombiano. Desde festivales tradicionales hasta balnearios rodeados de montañas, estos destinos permiten combinar gastronomía, música y paisajes.

Malagana

La Mina

Además de su riqueza natural, La Mina tiene un atractivo adicional: su cercanía con el casco urbano de Valledupar, lo que permite combinar paisajes de río con experiencias culturales y turísticas en la capital del Cesar.

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Una vez en Valledupar, también es posible explorar otros atractivos culturales y naturales de la región:

Si te gusta la cocina y eres de los que crea recetas en busca de nuevos sabores, escríbenos al correo de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com) para conocer tu propuesta gastronómica. 😊🥦🥩🥧

Por Leidy Barbosa Ramírez

Periodista de la Universidad Externado de Colombia, con énfasis en la producción audiovisual y en animación digital. Apasionada por temas medioambientales y sociales. leidyramirezb lbarbosa@elespectador.com
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