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Entre castillos, tréboles y duendes

Una tierra legendaria, de seres mitológicos, guerreros y cerveza se esconde en medio de Europa. Un destino fascinante que en marzo se viste de fiesta para homenajear a San Patricio.

27 de febrero de 2013 - 12:36 p. m.
Entre castillos, tréboles y duendes
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Irlanda parece sacada de un cuento. Conocida como la ‘Isla Esmeralda’, este país enamora a los turistas por sus castillos de la época medieval, algunos se han convertido en lujosos hoteles cinco estrellas, sus leyendas sobre la mitología celta y sus extensas praderas que han sido escenarios de películas como Corazón Valiente y El Rey Arturo.?

Del 14 al 18 de marzo la atención se concentra en la Fiesta de San Patricio, una popular celebración que congrega a más de un millón de personas. La leyenda cuenta que San Patricio nació en Gales y cuando era adolescente fue secuestrado y llevado a Irlanda, en donde trabajó como esclavo. Después de seis años escapó para volverse sacerdote y regresó para introducir el cristianismo, convirtiéndose en el santo de Irlanda. Aunque al comienzo se trataba de una fiesta religiosa que se restringía a las iglesias, en 1903 se volvió pública. Desde 1996 el gobierno se encargó de organizarla para incentivar el turismo y autorizó el consumo de cerveza en las calles. La costumbre es que los irlandeses lleven una prenda de color verde, la figura de un trébol o se disfracen de duendes en honor a los símbolos más representativos de la nación. ?

El primer día, la gente suele ir por la mañana a la iglesia a rezarle a San Patricio y por la tarde a disfrutar de la inauguración en las calles. En su capital, Dublín, la bienvenida es con un desfile de globos y marionetas gigantes que puede durar más de cuatro horas, protagonizado por más de 100.000 personas que recorren dos kilómetros al compás de música típica. En otras ciudades como Cork, Galway y Waxford, se realizan conciertos, obras de teatro y shows de juegos pirotécnicos. ?

Más allá de la Fiesta de San Patricio, la ‘Isla Esmeralda’ es un destino que llama la atención por sus paisajes. Los acantilados de Moher, ubicados en el condado de Clare, al oeste del país, son algunas de las más impresionantes pendientes, las cuales se alcanzan a elevar 214 metros y tienen 8 km de largo. Pararse en el borde, escuchar rugir el Atlántico y dejarse invadir por el silencio de este paraje más bien solitario es una experiencia de otro mundo. ?

A Irlanda también se le conoce como la tierra de los castillos, ya que cuenta con más de 25 estructuras que les rinden homenaje a los habitantes de otras épocas. El Malahide, en Dublín, es el más antiguo del país. Fue adaptado como museo y se pueden observar muebles del siglo XVIII y las habitaciones de la realeza. Cuentan que se convirtió en el hogar de cinco fantasmas. También está el castillo Kylemore, en la ciudad de Galway, que funciona como un convento de monjas benedictinas. ?

La bebida insignia es la cerveza. Desde hace 13 años, la empresa Guiness Storehouse, ubicada en Dublín, realiza recorridos para que el público conozca el proceso de elaboración. Al final de la visita, los turistas pueden hacer su propia cerveza y comprar productos exclusivos de la marca. La entrada tiene un valor de 15 euros. ?

Aunque Irlanda ha sufrido los embates de la crisis económica europea, el turismo ha crecido cerca del 13% en los últimos años y uno de los propósitos del gobierno es seguir impulsándolo. La Fiesta de San Patricio, sus paisajes, leyendas y castillos la han convertido en un destino excepcional en el que los visitantes se adentran en un territorio que recuerda las aventuras fantásticas y las batallas de héroes que quedaron grabadas en la historia.

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