El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

La nevera de los tatarabuelos

Como cocinero suelo distraerme pensando en cómo sería mi oficio hace siglos, antes de las estufas de gas, las neveras, los congeladores… Nuestro oficio ha cambiado con los siglos y gracias a los avances tecnológicos. Pero entre todas las revoluciones, acá está la más importante: la refrigeración. ¿Pueden imaginar cómo se manejaban los alimentos antes de tener un refrigerador en nuestra cocina? La humanidad tuvo que utilizar toda su creatividad e inventiva para solucionar este asunto, y estos métodos todavía perduran como recetas ancestrales. El sushi, por ejemplo, surgió como una alternativa para conservar la pesca en tiempos prenevera y disimular las imperfecciones que le ocasiona el tiempo, y asimismo el ceviche, el tartar, el encurtido y el escabeche. Este último es muy famoso en Europa, donde se escabecha de todo: pescados como sardinas, atún, caballa o salmón; mariscos como mejillones, sepias o camarones; todo tipo de vegetales… e incluso pollo, cerdo, vísceras… en fin. La técnica consiste en cocer en aceite y a fuego muy bajo, y luego agregar vinagre para hacer la conserva. El resultado es un alimento sabroso, de textura firme y que se puede guardar durante días (o semanas) en la nevera.hsasson28@hotmail.com / www.harrysasson.com

28 de enero de 2023 - 09:00 p. m.
PUBLICIDAD
Ver todas las noticias