1. Reduce el riesgo de cáncer de garganta. Estudios han demostrado que las personas que consumen vino con determinada frecuencia son menos propensos a sufrir de esta enfermedad.
2. Retrasa la demencia. Existe una sustancia que se encuentra en las semillas de las uvas vinícolas, que evitan la formación de patrones que desarrollan y aceleran la enfermedad.
3. Previene la artritis. El consumo moderado de vino tinto está asociado al aumento de la densidad de los huesos en mujeres de la tercera edad, reduciendo de este modo su riesgo a padecer osteoporosis.
4. Te ayuda a mantenerte despierta. La uva vinícola es rica en melatonina, una hormona que no sólo hace que te mantengas despierto por la noche sino que además actúa como un fuerte antioxidante y elimina la toxicidad de las células.
5. Reduce el colesterol. Las uvas continenen niveles de fibra elevados que actúan como reductores en la presión sanguínea y ayudan a mantener estabilizado el colesterol.
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