Una jueza de control de garantías cobijó con medida de aseguramiento en centro carcelario a Jesús David Sierra Aldana, en el proceso que se adelanta por su participación en el delito de enriquecimiento ilícito.
Sierra Aldana, primo del contratista Emilio Tapia, habría fungido como testaferro de las actividades ilegales adelantadas por su familiar con el dinero del cual se apropió de manera ilegal por la celebración irregular de contratos.
En la diligencia judicial el procesado aceptó su responsabilidad en el delito imputado por la Fiscalía General. Según la investigación el empresario –condenado a tres años de prisión por el ‘carrusel’- utilizó a su familia para ocultar los bienes obtenidos de manera ilegal.
Mediante tres empresas adelantaron las actividades irregulares. En este caso la Fiscalía adelantó procesos de extinción de dominio a los bienes, entre ellos varias de estas empresas avaluadas en más de 40.000 millones de pesos.