Con la consigna de “promover y defender el pluralismo y los derechos humanos de todos los colombianos”, la Clínica Jurídica en Teoría General del Derecho, de la Los demandantes pretenden que el máximo tribunal constitucional le dé viabilidad a la adopción de menores de edad por parte de parejas del mismo sexo, bajo el argumento de que la sentencia C-577 de 2011 les reconoce su condición de familia.
En consecuencia, hasta el 26 de septiembre toda persona interesada en esta demanda podrá intervenir en un debate defendiendo las normas que cierran la posibilidad de adopción por parte de estas parejas, o apoyando la posibilidad contraria.
Un tema de candente actualidad, si se tiene en cuenta que en agosto pasado ese tribunal, al resolver una acción de tutela, le ordenó al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) tramitar una solicitud de adopción de una pareja de lesbianas en Medellín, ya que la condición sexual no debe ser una talanquera para negar estas solicitudes.
Los demandantes sostienen que en estos casos debe protegerse el “interés superior del menor”, consignado en el artículo 44 de la Constitución Política, que consagra el derecho de los niños a tener una familia; así como el derecho a la igualdad, que señala que todas las personas son iguales ante la ley y deben recibir el mismo trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica. “No hay prohibición expresa, constitucional ni legal, que impida que un menor sea adoptado por una pareja homosexual”, se argumenta en la demanda.
En la tutela comentada, la Corte Constitucional precisó que el trámite de la adopción debe tener como presupuesto que la madre o el padre del menor consientan que su pareja lo adopte.
La sociedad colombiana sigue dividida frente a tan sensible tema.