La concesión que entregó la Comisión Nacional de Televisión (Cntv) a la compañía Elite Entertainment Televisión S. A. para prestar el servicio de televisión satelital entró en revisión por parte del organismo regulador. Así lo señaló la directora de la entidad, Carolina Hoyos Turbay.
El pronunciamiento se produjo a raíz de las revelaciones de El Espectador, que en su edición del domingo evidenció posibles vínculos de la empresa con la intervenida comercializadora DMG, a través de su asesora jurídica y mano derecha de David Murcia Guzmán, la abogada Margarita Pabón, procesados por la justicia colombiana junto con otras cinco personas.
Dichos vínculos aparecieron en cuatro archivos de la memoria USB de Pabón, que contenían información financiera, accionaria y una comunicación entre David Murcia y Margarita Pabón que hace referencia a actividades de uno de los asesores de la compañía Elite Entertainment Televisión S. A., Fernando Grisales.
Según explicó Hoyos Turbay: “Hasta que se aclare cuál es la presunta relación que tiene el concesionario de televisión satelital con la firma DMG, contemplaremos la posibilidad de suspender la operación de este servicio”. De acuerdo con el contrato, la firma debe entrar en operación a mediados de diciembre.
Entre tanto, El Espectador conoció nuevos detalles de la polémica sociedad beneficiaria de la concesión. Además de tratarse de una sociedad anónima cuyo accionista mayor, con el 81,5% de la sociedad, es el estudiante de ingeniería de la Universidad Sergio Arboleda, Rafael Roberto Valenciano Valderrama, de 28 años, quien aparece acompañado de un grupo de seis accionistas y una empresa de televisión.
En concreto, se trata de Juan Carlos Gracia Millán, Luis Enrique Galindo Torres, Hérbert Ariza Beltrán, José Guillermo Galarza Francisconi, Álvaro González Valbuena y Jaime Orlando Miranda González. El primero de ellos con una participación del 6% y los restantes accionistas con el 0,5% de la sociedad. En este sentido, dentro de la empresa también aparece como accionista la empresa Plus TV, que tiene el 10% de la compañía.
Pero hay más; según una reciente certificación expedida por el revisor fiscal de la compañía, Wilson Naranjo Cubillos, la mayoría de los accionistas forma parte de la empresa desde el 30 de noviembre de 2005. Excepto Juan Carlos Gracia Millán, quien es accionista desde agosto de 2007.
Elite Entertainment Televisión S. A. recibió la adjudicación en agosto de 2007. Y pagó por ella $1.951 millones como contraprestación además del compromiso de cancelar a la Cntv una contribución por cada abonado. Hoy la empresa tiene un capital pagado de $5.250 millones y ha causado particular atención entre algunos funcionarios del organismo regulador el hecho de que algunos pagos por concepto de la licencia se hubiesen efectuado en efectivo.
Por su parte, Fernando Grisales, asesor de la compañía y quien se menciona en la referida comunicación, ratificó que sí se reunió con la abogada Margarita Pabón y explicó que desde hace cinco años viene haciendo una consultoría para el Canal Body Channel, de Murcia. Frente a este último también admitió que se reunió una vez para hablar de la instalación de un telepuerto.
Hace pocos días el propio Grisales perdió un litigio que adelantaba con la Cntv, por la declaratoria de la caducidad del contrato de Cable Andino, empresa de su propiedad. La demanda buscaba una indemnización por $21.255 millones, pero el Tribunal de Cundinamarca no accedió a las pretensiones.
Por su parte, el ex comisionado Eduardo Noriega indicó que: “Puede haber indicios para suspender la licencia, existen los mecanismos legales y la junta de la Cntv debe tomar una decisión pronta en razón a que es inminente el inicio de operaciones de la concesión”. Por ahora, el asunto queda en manos de los organismos de control.