La solicitud la hizo Guillermo Pacheco Anzola, uno de los soldados condenados, quien a última hora cambió de abogado y solicitó tiempo para preparar la apelación. El juzgado tercero penal especializado del circuito de Bucaramanga accedió a la pretensión y determinó que la diligencia se hará el 15 de julio.
El pasado 3 de junio, ese despacho declaró culpables a ocho militares por presentar como guerrilleros muertos en combate en Cimitarra a dos jóvenes de Soacha (Cundinamarca).
Las víctimas fueron Andrés Pesca Olaya y Eduardo Garzón Páez, quienes en marzo de 2008 murieron a manos de militares en la vereda Brasilia, de Cimitarra (Santander). Pesca y Garzón fueron reportados por el Ejército como presuntos secuestradores que iban a plagiar a un ganadero de la región.
En el fallo, el Juzgado señaló que en la operación en la que murieron Pesca y Garzón, los uniformados “ejecutaron actos atroces que no tenían relación alguna con su servicio”.
Los condenados son el teniente coronel Wilson Javier Castro Muñoz, comandante del Batallón Rafael Reyes; el teniente Villani Realpe, el sargento José Eduardo Ñiámpira Benavides y los soldados Guillermo Pacheco Anzola, Juan Carlos Álvarez, Nelson Ospina Tavarel, Venancio Puente Guapacha y Germán Augusto Oliveros.
Por su parte, cansadas de las dilaciones, las 17 madres y sus familiares, que viajaron desde Bogotá a Bucaramanga para celebrar la primera condena que reitera la inocencia de sus familiares, decidieron, ante esta nueva suspensión, emprender una marcha simbólica y silenciosa hasta el Palacio de Justicia de Bucaramanga, exigiendo justicia y celeridad.