La modelo Yeimy Pachón Rey contuvo el llanto mientras el juez 21 de control de garantías de Bogotá le imputó cargos por el secuestro extorsivo de su colega y amiga Carolina Muñoz, a quien también le habría robado, en compañía de su hermana Claudia Pachón Rey, bienes avalados en 15 millones de pesos. Pero cuando el juez le impuso la casa por cárcel como medida preventiva de aseguramiento, la joven de 23 años no pudo ahogar los sollozos que toda la tarde llenaron la sala 515 en el quinto piso del bloque E de Paloquemao.
Salió de la sala casi a la media noche de este jueves, con una chaqueta deportiva negra cubriéndole la cabeza. Para protegerse del frío capitalino llevaba puesto el saco blanco de su novio, Brian Wash, quien viajó desde Miami -lugar donde reside- hacia Colombia cuando se enteró de que a Pachón la habían detenido en el aeropuerto Eldorado de Bogotá en la tarde del miércoles. Ese día, a la una de la tarde, Migración Colombia le avisó a la Dijín que la ciudadana, con orden de captura desde hacía seis días, estaba tratando de salir del país. Yeimy Pachón iba para Miami a visitar a su novio.
Después de que la Dijín reconociera plenamente su identidad, fue llevada a los juzgados de Paloquemao el pasado jueves. Al llegar le dijo a su abogado que se sentía mareada. Esto, unido a la epilepsia de la que sufre Yeimy Pachón, justificó la solicitud del abogado defensor de un corto receso, justo cuando la fiscal delegada del caso leía el testimonio en el que la víctima, Carolina Muñoz, cuenta cómo habría sido secuestrada por Yeimy y su hermana Claudia Pachón Rey.
Según Carolina Muñoz, a las doce del mediodía del sábado 31 de enero del 2015, recibió una llamada de un conocido, Leonardo Galván, quien la invitó a almorzar con él y con un amigo quien dijo se llamaba Fernando. Ella aceptó y un hora más tarde, cuando iba en el taxi camino al restaurante Brangus de la carrera séptima en Bogotá, Leonardo Galván le escribió vía whatsapp que una vez llegara, le enviara las placas del taxi en el que iba para mandara a un mesero a pagar la carrera. Así lo hizo.
Cuando llegó, un joven se acercó al taxi y le pagó. Durante la audiencia, la Fiscalía citó el testimonio del menor de edad, quien, después de mirar un album de fotos para identificarla, dijo que Yeimy Pachón Rey le dió $50 mil para que se acercara al taxi y pagara. Carolina Muñoz dijo que fue cuando se bajó del vehículo que inició el secuestro que se extendió durante casi cuatro horas. La mujer dijo bajo gravedad de juramento que sintió una descarga eléctrica en su cuello, y que después de desplomarse, fue llevada por Claudia Pachón Rey a una camioneta Toyota blanca. Según dijo, al volante estaba su otrora amiga, Yeimy Pachón Rey.
Salieron de Bogotá por la Autopista Norte y tomaron la vía hacia Chía. Las hermanas le exigían entregarles la clave para desbloquear la pantalla de su celular. Durante todo el camino, dijo Muñoz, la quemaron con el teaser y la insultaron. Claudia Pachón la habría mordido en el brazo derecho y en la cabeza, mientras le quemaba la palma izquierda de su mano con la pistola de choques eléctricos. Finalmente, rendida por la presión, les dio lo que buscaban. Las hermanas digitaron la clave en el samsung galaxy enfundado en un estuche de corazones y borraron varias fotos del instagram de Carolina, red social en la que tenía 21 mil seguidores.
Según la Fiscalía, esas fotos fueron la motivación para que «las hermanas Rey», conocidas por ser las modelos oficiales del Gol Caracol, raptaran a Muñoz. En ellas, dijo el ente acusatorio, se veía a las hermanas antes de someterse a las cirugías estéticas que hoy definen su belleza: Yeimy Pachón tiene por lo menos la nariz, la boca y la cola operadas.
Cuenta de Instagram en la que se publicaron fotos de «Las hermanas Rey» sin cirugías.
Pero fue otra foto la que aparentemente desató la furia de las hermanas. En ella se veía a su madre, una mujer sencilla en un río de Acacías (Meta), de donde son las Pachón Rey. En la descripción de la foto, dijo el abogado defensor de Yeimy Pachón, quien supuestamente era una amiga íntima de su cliente escribió: «Aquí está la loca, la mamá de las modelos».
Desnuda y con la cabeza a medio rapar, encontraron a Carolina Muñoz los hombres de la Defensa Civil que escucharon voces de auxilio que salían de una camioneta blanca en una carretera rural del municipio de Tabio (Cundinamarca). Le pusieron una chaqueta naranja y cuando llegó la Policía del municipio a eso de las cinco de la tarde, Muñoz les habría dicho que dos mujeres salieron huyendo con todas sus pertenencias en un carro. Dijo la Fiscalía que «en medio de su frenética huida» las hermanas habrían chocado a un vehículo Sprint. Finalmente, parqueada en la finca Villa Luz, cerca de la fábrica de Alquería, en la vía a Tabio, encontraron la camioneta con las dos hermanas.
En la parte trasera del vehículo había ropa destrozada con unas tijeras. Y, además, el reloj Bulgari, las pulseras Swarowski, el cinturón y el bolso Louis Vuitton que al parecer, eran los mismos que Muñoz había denunciado como perdidos minutos antes. Dentro del bolso los policías encontraron una madeja de cabello rubio y una máquina de afeitar. Las detuvieron, pero salieron libres, pues en ese momento solo fueron acusadas de hurto. Dos días más tarde, tras la denuncia de Carolina Muñoz, comenzó la investigación que hoy tiene a Yeimy Pachón en la cárcel del Buen Pastor, esperando ser reseñada para así irse a cumplir la casa por cárcel con la que el juez la aseguró este jueves. Su hermana aún no comparece ante la justicia, aunque, dijo el abogado defensor de las modelos, están negociando su entrega con las autoridades.
El momento de la captura de Yeimi Rey: