Los dos petardos que estallaron en el sur de Cali y les causaron heridas a nueve policías y dos civiles, serían la respuesta de la organización criminal ‘El Parche de Zuley’ a la captura de cinco de sus miembros, presuntamente responsables del atentado contra el exministro Fernando Londoño, ocurrido el 15 de mayo. Por lo menos esta es la hipótesis de las autoridades. No se descarta que otras bandas delincuenciales de la capital del Valle del Cauca estén detrás del hecho.
A las 10:30 de la mañana del viernes, en la carrera 66 con calle 1ª, barrio El Refugio, en el sur de Cali, explotó el primero de los petardos. Posteriormente, a las 11:00 de la mañana, mientras un grupo antiexplosivos revisaba la zona, estalló el otro artefacto, ocasionando heridas con esquirlas, entre otros, a dos uniformados, el reportero gráfico de El Tiempo, Juan Pablo Rueda, un transeúnte que pasaba en esos momentos por la avenida Circunvalar y una perra adiestrada en la detección de explosivos y que, según las autoridades, alcanzó a alertar de la presencia del segundo artefacto, lo que evitó que los afectados fueran más.
En este momento los heridos, los patrulleros Jhon Wilmar Peña, Jhon Jairo Cifuentes, Edwars Yesid Arias, César Fernando Balanta, Miguel Ángel Torres, Wilmer Herrera y Yoiter Ortiz, el subintendente Jhon Octavio Bonilla, el intendente Leonardo Caicedo, el transeúnte Fernando Gómez y el fotógrafo Juan Pablo Rueda, quienes fueron llevados al Hospital Universitario del Valle, se encuentran bajo cuidado médico, y aunque presentan heridas con esquirlas y contusiones, están fuera de peligro.
Las autoridades de Cali ofrecen una recompensa de 20 millones de pesos a quien dé información sobre los delincuentes que participaron en el atentado contra la patrulla de la Policía. Igualmente se inició el patrullaje de la ciudad con helicópteros, el cual se extenderá hasta el próximo lunes.
Asimismo, en otro caso, la Policía de Cali reportó la muerte del subintendente José Libardo Martínez Trejos, al parecer, por un impacto de bala. El hecho ocurrió mientras Martínez y otros uniformados controlaban unos desmanes en la Universidad del Valle. Ayer también estalló un artefacto explosivo en la Unidad de Reacción Inmediata de Popayán. Estaba cargado con 70 kilos de dinamita y causó averías en por lo menos 100 viviendas circundantes, además de heridas a seis personas, entre ellas un funcionario de la Fiscalía.
Según las autoridades, el ataque fue realizado por las Farc con el fin de sacar de su celda al guerrillero conocido con el alias de Poca Lucha, quien fue capturado esta semana y, al parecer, había sido muy cercano del abatido comandante guerrillero Guillermo León Sáenz, alias Alfonso Cano. Las autoridades realizan un consejo se seguridad para evaluar la situación en estas dos ciudades, de nuevo víctimas del terrorismo.