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‘Caso Petro deja en suspenso el futuro de la paz’: ELN

Aunque vuelve a insistir en el establecimiento de una mesa de diálogo, el grupo guerrillero plantea dudas frente al cumplimiento de eventuales acuerdos con el Gobierno por la sanción al alcalde de Bogotá.

15 de enero de 2014 - 06:01 a. m.
Foto: EFE - Christian Escobar Mora
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En un comunicado difundido a través de internet y firmado por su Comando central, el ELN advirtió que el impacto causado a finales del año pasado con la destitución del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, deja «en suspenso el futuro de paz de Colombia», por cuanto «si el Gobierno le pasa cuentas de cobro a sus contradictores políticos disfrazándolas de violaciones a la ley, ¿qué puede esperarse del cumplimiento de acuerdos con la insurgencia o el cumplimiento de lo que ese Gobierno acuerde con las organizaciones sociales y populares?».

Sin embargo, el grupo guerrillero reiteró una vez más su disposición al establecimiento de una mesa de diálogo con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y en respuesta a la carta del pasado 10 de diciembre, titulada «Clamor de paz» y firmada por varios líderes sociales, políticos y académicos del país -en la que les piden al jefe de Estado, a ‘Timochenko’, comandante de las Farc y a ‘Gabino’, líder el ELN, persistir en la búsqueda de una salida negociada al conflicto- señala que «la paz marcha a consolidarse, porque la abrazan y se comprometen en ella las mayorías de la sociedad, y ello es garantía para alcanzarla».

«Somos conscientes que nuestros esfuerzos son demasiado modestos, si las inmensas mayorías de la sociedad colombiana y el aporte de la Comunidad internacional, no es decidido y pleno, lo cual requiere amplia participación y organización, para acometer una empresa que tenga como meta la solución de las causas, que nos llevaron al conflicto social y armado que hoy padecemos. Todo esfuerzo que no tenga ese objetivo, terminará en fracaso», dice el ELN.

Al mismo tiempo, el grupo insurgente habla de lo que considera son las «amenazas» que afronta hoy la paz, refiriéndose fundamentalmente a lo que llaman «la extrema derecha que cuenta con el ex-presidente Uribe como uno de sus más claros exponentes y con una importante cuota de poder», y que creen es la que «busca de diversas formas, revertir los escasos logros que en materia de paz se han alcanzado».

Y en este contexto lanzan pullas al presidente Juan Manuel Santos: «Las profundas contradicciones de la política de paz del presidente lo llevan a mantener la mesa de diálogo con las FARC y a plantarse otra con el ELN y eso es importante, pero es muy grave que pretenda la desmovilización de la insurgencia y el movimiento social y de masas, para que todo en Colombia siga igual y busque barnizar este propósito afirmando que primero hay que terminar el conflicto para luego de ello, encarar las causas que lo originaron, fórmula ya ha fracasado en Colombia y por eso no puede pretenderse su reedición».

Otra de las «amenazas» que el ELN ve para la salida negociada al conflicto es «la incertidumbre que deja la inexistencia de una política de Estado frente a la paz, pues lo que pueda acordar un Gobierno con la guerrilla no tiene garantía de cumplimiento por los siguientes gobiernos. Inconsistencia que se debe a que las clases dominantes en Colombia, no cuentan con plena voluntad de paz. De nuestra parte, el compromiso por la paz tiene pleno compromiso de toda la comandancia».

Asimismo, para el grupo guerrillero, es «muy grave» que mientras se dialoga con una parte de la insurgencia y se expresa disposición de iniciar diálogos con otra parte de ella, se niegue la participación protagónica del movimiento social y popular en el proceso de paz, «pretendiendo acuerdos sólo con la insurgencia, lo que deja un sabor excluyente, que amenaza con hacer fracasar el incipiente proceso de paz».

Finalmente, tras mencionar el caso de la destitución del alcalde Gustavo Petro por decisión de la Procuraduría, advierte que se hace urgente empuñar la bandera de la paz, «entendida como cambios sustanciales al estado de cosas que vive Colombia y que con ello se abran verdaderos cauces democráticos para las grandes mayorías. Si no es así, cualquier intento por la paz terminará en fracaso».

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En el comunicado, el ELN vuelve a proponer un «cese bilateral al fuego y las hostilidades, a lograrlo en el menor tiempo posible», con el fin de aliviar los rigores del conflicto que padece la población en las zonas de conflicto y dar confianza y credulidad a las partes y a todos los involucrados en el proceso, haciéndolo irreversible.

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