Desde este lunes cerca de 3200 internos de la penitenciaria de Bogotá La Picota, se declararon en huelga ante las deficiencias que existen en el sistema de salud y atención jurídica de los internos.
Según denunciaron los afectados, varios detenidos que presentan complicaciones de salud o están a la espera de una cirugía aún no han recibido la atención apropiada, "nos dejan unos días en la enfermería del centro y luego nos devuelven al patio".
Otra de las quejas es la demora que existe en la ejecución de la orden de libertad extramuros, al parecer, por la carencia de funcionarios en el centro carcelario que realicen la visita domiciliaria, que genera que los procesos de verificación lleven más tiempo.
En el pliego de petición que realizaron los detenidos piden la presencia de la Defensoría del Pueblo y de la Procuraduría, con el fin de realizar la verificación de sus demandas y la pronta resolución de la condición en la que se encuentran.