La Fiscalía General citó a interrogatorio a cinco generales del Ejército por su presunta participación y conocimiento en la ejecución extrajudicial de un grupo de personas que fueron presentados de manera oficial como miembros de grupos subversivos o bandas delincuenciales abatidos en combate en diferentes regiones del país.
Los generales Leonardo Gómez Vergara, excomandante de la Brigadda III del Ejército; Jairo Antonio Herazo Marzola, excomandante de la Brigada XIII; Hernan Pérez Molina, excomandante de la Tercera División; Justo Elíceo Peña, excomandante de la Tercera División y Emiro José Barrios, excomandante del Batallón contraguerrillas No. 8 tendrán que responder por estos hechos registrados entre 2005 y 2007.
Las diligencias judiciales fueron fijadas para el próximo 10 de noviembre. Se ha podido establecer que la Fiscalía General tiene pruebas documentales y testimonios de altos oficiales -algunos de ellos procesados y otros condenados por estas ejecuciones extrajudiciales- que los vinculan directamente con la presentación de bajas para demostrar resultados ante sus superiores.
Fueron 26 operaciones militares donde se registraron oficialmente de 28 a 43 víctimas en Caldas, Cauca y Valle del Cauca. Las investigaciones se desprenden de las declaraciones entregadas por el coronel (r) Robinson González del Río -quien ya aceptó su responsbilidad penal en 14 ejecuciones extrajudiciales- tras asegurar que los altos mandos militares tenían conocimiento directo.
Ante esto los generales tendrán que responder ante un fiscal delegado ante la Corte Suprema por presuntamente haber omitido sus funciones de control y vigilancia, puesto que pese a tener conocimiento frente a estas irregularidades no tomaron acciones de fondo. (Ver El coronel (r) González del Río y su salvavidas).
¿Quiénes son?
General (r) Hernando Pérez Molina
El general (r) Molina Pérez, para el año en que González señaló que sucedieron los hechos, era el comandante de la Tercera División del Ejército, que comprendía los departamentos del Valle y Cauca. Antes de llegar a esa posición había pasado varios meses al frente de la Tercera Brigada en Cali. Su salida del Ejército se dio en medio de un escándalo que estalló en 2007, cuando las autoridades revelaron que en esa zona Diego León Montoya, alias ‘Don Diego’, había infiltrado las Fuerzas Armadas.
General Leonardo Gómez Vergara
Era la mano derecha del general (r) Molina Pérez, ya que en ese momento era el comandante de la Tercera Brigada del Ejército. Su salida también fue producto del escándalo que estalló por cuenta de la infiltración del narcotráfico en las Fuerzas Armadas. Al momento de su renuncia aseguró que tanto él como Molina habían combatido a los narcos sin compasión y que se retiraba por honor. Ambos oficiales (r) eran señalados como victimarios por los cabildos indígenas del Cauca.
General (r) Justo Eliseo Peña
Antes de ser asumir el comando de la Tercera División del Ejército, en Cali, tras la salida del general (r) Molina, Peña dirigía la Primera División en Santa Marta y trabajó junto a González Peña en la Costa Caribe. Durante su carrera militar también lideró el Comando Conjunto del Pacífico. Sin embargo, en 2007, tras llegar a Cali, se vio envuelto en un incidente en el que sus hombres, por un supuesto error, dispararon contra un dirigente indígena que murió en los hechos. Se retiró en 2010.
General (r) Jairo Herazo Marzola
El general Herazo ha sido considerado como uno de los hombres más condecorados en el Ejército. Durante su carrera estuvo al frente de la VIII Brigada en Armenia y como comandante de la V División. Sin embargo, en unas declaraciones un exparamilitar conocido con el alias de ‘Poncho’, ante las autoridades, aseguró que el hermano del oficial (r), Irán Herazo, era cercano a las autodefensas y había participado en varios asesinatos. Asimismo, el desmovilizado dijo en su momento que había asistido a una reunión en la casa del general (r) en la que le entregarían varias armas. Su carrera la terminó como agregado militar en Chile.