En medio de las investigaciones que adelanta la Fiscalía por las supuestas chuzadas que realizaba ilegalmente el Ejército a diferentes opositores políticos del gobierno y a los negociadores de paz en La Habana (Cuba) desde un local que tenía como fachada un restaurante y un sitio en el que se prestaban servicios de internet, el ente investigador citó a interrogatorio a Juan Carlos Mejía Durán, el presunto dueño del lugar.
Ante la Cámara de Comercio Mejía Durán aparece como propietario del local Buggly Hacker, sitio donde aparecer funcionaba una central de inteligencia del Ejército denominada ‘Andrómeda’. Por esta razón, la Fiscalía le abrió un proceso por violación ilícita de comunicaciones.
Este establecimiento comercial, desde el cual se habrían hecho las interceptaciones, se creó el 18 de septiembre y tenía registrada como su actividad económica actividades de tecnologías de la información; actividades de servicios informáticos; desarrollo de sistemas informáticos (planificación, análisis, diseño, programación, pruebas); expendio de comidas preparadas y de bebidas alcohólicas.
Esta situación ya les costó la cabeza al jefe de inteligencia del Ejército, general Mauricio Zúñiga, y al director del Centro de Inteligencia militar, general Jorge Zuluaga. Ambos fueron relevados de su cargo el pasado martes en la noche.
Asimismo, en estos momentos la Fiscalía analiza 26 computadores que encontró en el lugar tras realizar un allanamiento el pasado 28 de enero.