La Corte Suprema de Justicia dio en aval de extradición del colombiano Robinson Santamaría Franco, por robo con intimidación y blanqueo de capitales, hacia España, donde deberá comparecer ante un juez de La Coruña.
Santamaría fue arrestado el 12 de mayo de 2008, por haber robado 1500 millones de pesos a una española.
Nikoll Caamaño salió de su casa, ubicada en una finca en Culleredo, en la Coruña, España. Cuando se disponía a entrar a su vehículo, un hombre la tomó por la fuerza por los hombros, luego aparecieron otros dos sujetos y uno de ellos le puso un cuchillo por el cuello, mientras el otro la amenazaba con un arma de fuego.
La obligaron a regresar a su casa, le pidieron que llamara a las demás personas que se encontraban en ese momento en la vivienda. La encerraron a ella y a su madre en una habitación, amarradas, y las obligaron a que indicaran la ubicación de la caja fuerte.
Los hombres se llevaron 500 mil euros en efectivo, además de joyas y objetos personales de las mujeres. En la historia reciente de las extradiciones en Colombia, ésta es la primera a la que la Corte Suprema de Justicia da el aval por el delito de hurto.
El 22 de agosto de 2008, el Alto Tribunal le dio el sí a una petición del gobierno peruano, que pedía en extradición a Luis Carlos Olaya Herrera, después de que "cometiera delitos contra el patrimonio económico y la fe pública", por el perjuicio "de las tiendas por departamentos Ripley y Saga Falabella S.A.".
El Tribunal aceptó la extradición porque Olaya había cumplido sólo la mitad de la condena en el Perú, le fue otorgada la libertad condicional y regresó a Colombia. Posteriormente fue revocada y el país vecino lo pidió "a efecto de que cumpla la totalidad de la pena que le fuera irrogada".
Aunque la Corte no hace claridad sobre los hechos que llevaron inicialmente a su arresto, es tal vez la extradición que más se acerca a la avalada por la Corte Suprema de Justicia esta vez a favor del gobierno español.