El Tribunal Superior de Medellín condenó a 35 años de prisión a los dos militares, al encontrarlos como responsables del múltiple homicidio.
Los hechos ocurrieron el 9 de mayo de 2005 en el sitio conocido como Cruce de Termales de la esa población, donde una patrulla militar reportó como muertos en combate con las Farc a Reynel Antonio Escobar Guzmán y a los hermanos Juvenal y Mario de Jesús Guzmán Sepúlveda.
Labores investigativas de la Fiscalía establecieron que no hubo combate, y que los labriegos luego de ser sacados por la fuerza de sus casas, en presencia de sus familias, fueron asesinados.
Así mismo, las pruebas de balística demostraron que el triple homicidio fue cometido con los fusiles de dotación de los militares.
Inicialmente, el Juzgado 27 Penal del Circuito de Medellín absolvió a los dos soldados profesionales por considerar que había duda probatoria. Sin embargo, al estudiar la apelación, el Tribunal reconoció la existencia de pruebas suficientes para proferir sentencia condenatoria.
Por esos hechos habían sido absueltos otros nueve militares, quienes posteriormente fueron condenados por el mismo Tribunal a 35 años y seis meses de prisión.