En la madrugada del 10 octubre de 2002, una volqueta llena de explosivos fue detonada en Subia, en el municipio de Silvania (Cundinamarca). La casa en la que vivía la familia Moreno González quedó completamente destruida y sus habitantes tuvieron que buscar refugio entre amigos y familiares. El atentado, se supo días después, fue responsabilidad de las Farc pues su objetivo era la estación de la Policía que quedaba a 150 metros de la casa de los Moreno González.
Después perder la casa, la familia comenzó una pelea jurídica para recuperar lo que perdieron esa madrugada. Demandaron al Ministerio de Defensa y a la Policía por el atentado y el Consejo de Estado acaba de fallar a su favor. La Sección Tercera del alto tribunal explicó que si bien la guerrilla fue la autora del atentado, las autoridades responsables del orden público son las que deben responder por los daños en el sector de la explosión.
“A juicio de la Sala, se encuentra probada la responsabilidad estatal a título de daño especial, pues lo padecido por los accionantes quiebra el equilibrio a las cargas públicas, al ser anormal, desproporcionado, así como reprochable, en atención a los mandatos convencionales de protección a la población civil”, explicó el Consejo de Estado.
Además de la destrucción de la casa de los Moreno González, diez uniformados resultaron heridos, la estación de la Policía quedó destruida y además de la casa en la que habitaba la familia, también resultó afectado un establecimiento comercial en donde operaba un restaurante.