A tres años y dos meses de prisión fue condenado Henry Castillo Díaz, un contratista de una de las Empresas Sociales del Estado por vender medicamentos adulterados, tras el fallo emitido por un juez Séptimo Penal del Circuito de Bogotá.
La condena se produjo luego de que Castillo Díaz reconociera su absoluta responsabilidad en los delitos de corrupción de alimentos y medicamentos; usurpación de marcas y patentes, derechos de obtentores y variedades vegetales, ilícita explotación comercial y estimulo al uso ilícito.
La investigación en contra del condenado inició luego de la venta que éste hizo de cerca de dos mil anticonceptivos a una entidad que prestaba servicios de salud en el municipio de Arauca, capital del departamento que lleva el mismo nombre, dando lugar a más de 40 embarazos.
El fiscal de Propiedad Intelectual que adelantó la investigación en contra del hoy condenado a prisión desde el año anterior, pudo establecer que éste tráfico de productos farmacéuticos se extendía a otras capitales del país, como la ciudad de Bucaramanga, en Santander.
El caso de Castillo se ha sumado a otros similares que han venido proliferándose en los últimos meses, según lo han reportado las diferentes autoridades de salud.