La Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia confirmó la condena de tres años y diez meses que pesaba sobre el cura párroco Fernando Piñeros Rocha, por cometer actos sexuales abusivos contra menor de 14 años.
El Tribunal Superior de Bogotá ya había confirmado la pena proferida en contra del religioso, luego que se comprobara que buscaba a los infantes del Instituto Dormitorio del Niño desamparado, donde éste laboraba, para pedirles besos en la boca.
Las autoridades tuvieron conocimiento de tales actuaciones, en virtud de los señalamientos de la madre de uno de los infantes, que tuvo conocimiento de las acciones del cura por palabras de la propia víctima.
El sacerdote, que fue denunciado en 2007, fue objeto de repudio por parte de la Iglesia colombiana que, en cabeza del cardenal Pedro Rubiano, fue vehementemente criticado.