Los trece uniformados, miembros de la Brigada 16 del Ejército con sede en Yopal, Casanare, están sindicados por su presunta participación en el asesinato de civiles en zona rural de este departamento.
Según lo informado los militares presentaron a los civiles dados de baja como guerrilleros caídos en combate. Los presuntos subversivos, portaban prendas militares y armas de lago alcance.
El caso es el más reciente en que la Fiscalía toma medidas contra militares implicados en denuncias de asesinatos de personas a las que presentan más tarde como bajas de enfrentamientos con grupos armadas irregulares. Tales denuncias de ejecuciones, conocidas aquí como "falsos positivos" de operaciones castrenses, desembocaron en octubre pasado en la purga de una veintena de oficiales del ejército, entre ellos tres generales.
El grupo de 14 soldados del ejército pertenecientes al Gaula –una unidad antisecuestro — en el departamento de Casanare, es investigado por la Fiscalía por su presunta responsabilidad en el secuestro y homicidio de tres muchachos en marzo del 2007, agregó la Fiscalía en una comunicado de prensa.
Los siete soldados detenidos se encuentran recluidos en la XVI Brigada del ejército, en Yopal. Los otros siete se encuentran actualmente en otras unidades militares del país y ya tienen orden de captura, aseguró el ente investigador.
Según la Fiscalía, el 30 de marzo de 2007, los hermanos Gustavo, de 15 años y Yefer Arialdo Mora Sanabria, de 20 años, salieron de una finca rumbo hacia un caserío del municipio de Aguazul, en Casanare, y cuando estaban "en un restaurante donde desayunaban fueron abordados por militares del Gaula, quienes, presuntamente, los sacaron del lugar y los asesinaron a menos de 600 metros" .
El mismo 30 de marzo "mientras viajaba en un bus intermunicipal que cubría la ruta Yopal-Sogamoso (en el vecino departamento de Boyacá), fue ultimado William Martínez Suárez, de 16 años, quien fue bajado del vehículo en un retén (o punto de chequeo) del ejército" , agregó la Fiscalía.
"Los investigadores de la Fiscalía establecieron que las víctimas fueron presentadas por los militares como integrantes del Ejército de Liberación Nacional, ELN, muertos en combate" , indicó la Fiscalía destacando que los jóvenes muertos fueron llevados por los soldados a la sede de la Brigada XVI sin que sus cuerpos fueran inspeccionados por peritos judiciales y que llevaban ropas y botas de tallas mayores.
El pasado 22 de enero, seis militares adscritos a esta misma brigada fueron aprehendidos por su presunta responsabilidad en el asesinato de dos personas que luego fueron presentadas como supuestos integrantes de bandas al servicio del narcotráfico.
Los detenidos fueron los soldados profesionales Ubeimar de Jesús Cardona García, Iván Ramírez Vera, Javier Bueno Tavima y Jhon Willington López Claros, quienes participaron de la misión ‘Alquimia II’.
Los hechos ocurrieron el 10 de agosto de agosto de 2007 en el caserío Porfía, jurisdicción de Yopal, donde fueron muertos Jorge Alberto Pardo, trabajador de pozos petroleros, y José Abelardo Maldonado Galdames, empleado de una empresa de servicios públicos de esa capital.
Los dos trabajadores fueron presentadas por el Gaula de Casanare como supuestos integrantes de bandas al servicio del narcotráfico. Según lo establecido, a las víctimas les fueron colocadas armas defectuosas con las que no se podía disparar.
Según informó la Fiscalía, los uniformados deberán cumplir medida de aseguramiento por su presunta responsabilidad en los delitos de homicidio agravado, secuestro simple agravado, porte ilegal de armas de fuego de defensa personal, falsedad ideológica en documento público y fraude procesal, hurto calificado y agravado, y destrucción u ocultamiento de documento público.
En un segundo proceso, la Fiscalía investiga a los soldados profesionales Luis Alexander Gualdrón Albarracín y Nolberto Pineda Lancheros, adscritos al Batallón Contraguerrillas No. 29 "Héroes del alto llano" de la Brigada XVI, por el homicidio del jornalero José Gonzalo Siboche, señalado como supuesto integrante de las Farc, y a quien le pusieron un arma de fuego y una granada, durante hechos ocurridos en la vereda Niscota del municipio de Nunchía (Casanare).
Los militares son sindicados de homicidio agravado, secuestro simple agravado, porte ilegal de armas de fuego de defensa personal, porte ilegal de explosivos, falsedad ideológica en documento público y fraude procesal.