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Coronel Aldana respondió a interrogatorio en la Fiscalía de Ibagué

El oficial está presuntamente implicado en el homicidio y tortura de Erika Cecilia Yenerys Gutiérrez.

06 de octubre de 2009 - 02:11 p. m.
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Ante una fiscal de la Unidad de Derechos Humanos de Bogotá, que asumió la investigación por el homicidio y tortura de Erika Cecilia Yenerys Gutiérrez, el comandante operativo de la Policía del Tolima, coronel José Joaquín Aldana, respondió varios interrogantes.

¿Por qué no denunció la desaparición de su esposa? ¿Desde cuándo se encontraba extraviada? ¿Cuándo se enteró de su desaparición? Y ¿cómo era su relación con ella? fueron algunas de las preguntas que el coronel debió contestar.

Luego del interrogatorio que se realizó hace unas horas en las instalaciones de la institución, la Fiscal analiza el caso para determinar si dicta o no medida de aseguramiento al uniformado. De ser así, sería llevado a audiencia preliminar donde un juez de control de garantías le confirmaría o  no la medida.

Según el abogado del coronel Aldana, Pedro Osma, todo se trata de un montaje que grupos ilegales le hicieron al oficial en venganza por operativos que encabezó en contra del narcotráfico, donde se presentaron capturas e incautaciones de armamento y sustancias alucinógenas.

“Aquí la víctima es el coronel Aldana. Eso lo vamos a demostrar porque tenía muchos enemigos interesados en dañarle su carrera exitosa como oficial” afirmó Osma, quien manifestó que es importante tener en cuenta que el oficial siempre ha estado atento a los requerimientos de la Fiscalía.

Es de recordar que Erika desapareció desde el pasado 6 de septiembre, y que el 14 del mismo mes, un vigilante de la hacienda San Isidro, en la salida de Ibagué hacia el norte del Tolima, encontró dentro de bolsas negras una cabeza y los brazos de una mujer.  Días después, a lo largo de la vía Ibagué – Alvarado aparecieron las piernas, los dedos de los pies y el tronco en esqueleto, así como alguna ropa de esta joven trigueña de cabello castaño oscuro largo.

A la mujer le dañaron el rostro con un cuchillo y le quitaron las huellas dactilares. Tras el aterrador encuentro,  el CTI en Ibagué hizo continuos llamados a la ciudadanía describiendo a esta mujer, con el objeto de dar con alguien que la conociera, pero parecía que no le interesaba a nadie. En Bogotá, el general Oscar Naranjo manifestó que deplora la actitud del oficial y que la Policía no quedó satisfecha con las explicaciones que entregó Aldana sobre los hechos.

Olga Lucía Garzón Roa

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