La Sala Penal de la Corte Suprema condenó a 38 años de prisión a tres indígenas de la etnia Wayúu por su participación en la masacre de cuatro de sus compañeros en alianza con grupos paramilitares en 2004.
Los indigenas fueron hallados responsables de los delitos de homicidio agravado, desaparición forzada agravada, terrorismo, tortura, hurto calificado y concierto para delinquir.
El asesinato de los cuatro indígenas fue ejecutada por el Bloque Norte de las Autodefensas, los cuales recibieron información clave y precisa de los ahora condenados.
En los hechos investigados los paramilitares desplazaron a 600 personas de ese resguardo, muchos de los cuales tuvieron que huir el estado de Maracaibo en Venezuela.