La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia condenó a 96 meses de prisión a dos herederos del clan Urdinola Grajales por su responsabilidad y participación en el delito de lavado de activos.
El alto tribunal consideró que existían pruebas suficientes para demostrar su responsabilidad en el manejo y administración de bienes y capitales provenientes del narcotráfico.
“El 10 de enero de 2005 en Panamá en un allanamiento realizado a un predio de Lorena Henao de Montoya, viuda del narcotraficante Iván Urdinola fueron hallados documentos que comprueban el blanqueo de capitales por medio de créditos ficticios”, precisa uno de los apartes de la investigación de la Fiscalía General.
En los contratos se establecía la compra-venta entre los representantes del Grupo Grajales y Lorena Henao de la transacción del 60 por ciento de las acciones de la sociedad, dinero que tenía como origen el tráfico de estupefacientes. Así mismo se pactaba el préstamo de 3 mil millones de pesos en el año 2005 entre Lorena Henao a la familia Grajales.
Para la Fiscalía se trata de la administración de dineros del extinto narcotraficante Iván Urdinola producto de actividades ilícitas y darles apariencia de legalidad por intermedio de las empresas del Grupo Grajales.