Fueron varios los intentos del general (r) Pauxelino Latorre Gamboa por evadir la acción de la justicia en su contra. Sin embargo, este martes la Corte Suprema de Justicia emitió un nuevo fallo en el que deja en firme la condena a 13 años de cárcel y el pago de una millonaria suma de dinero.
Para la Corte son claros sus vínculos con el narcotraficante Carlos Aguirre Babativa alias El Señor: «dentro de una relación de proximidad entre Carlos Aguirre Babativa y Pauxelino Latorre Gamboa que abarcó la comisión de ilicitudes que materializaron los fines ilegales anexos a la organización criminal por aquel liderada”, asegura la Corte.
En contexto: (Ratifican condena al general (r) Pauxelino Latorre Gamboa)
Latorre fue vinculado a las investigaciones en 2006 luego de que la justicia estadounidense aportara información sobre la existencia de una empresa criminal dedicada al tráfico internacional de estupefacientes cuyos destinos fueron los países de Venezuela, México, Guinea y España. Entre los identificados por esta organización se encontraron el general (r) y el narcotraficante.
Para el alto tribunal Latorre Gamboa se puso a disposición de una red trasnacional dedicada a la criminalidad y “mostró un interés real por participar, y así lo hizo, en el convenio que convocó para lavar activos y éste (Carlos Aguirre Babativa) lo percibía como un personaje superlativo a la hora de desplegar esa actividad, dada su condición de General retirado del Ejército Nacional”.
Una de las pruebas determinantes que tuvo en cuenta la Corte para ratificar su decisión fueron las diversas interceptaciones telefónicas que se le hicieron al general en retiro. Se trata de cerca de tres mil horas de comunicaciones que “contienen diálogos cifrados en los que se encubre, a través de un lenguaje aparente, las actividades ilícitas de la aludida organización” en las que se involucra al general en retiro.
Según los cálculos de la Fiscalía, entre 2006 y 2007 la organización de Carlos Aguirre, con la ayuda del general (r) logró sacar del país más de 100 toneladas de droga. Buena parte del tráfico de estupefacientes se hizo a través de mercancía camuflada en barcos que cargados de aluminio y chatarra.