Unos 1.300 ciudadanos que normalmente permanecen en el máximo escenario las Leyes en Colombia, harán parte de esta iniciativa cívica a través de la cual las autoridades de la capital buscan generar una conciencia de autoconservación y previsión ante la eventualidad de un terremoto en Bogotá.
Entre magistrados, auxiliares, secretarios, asistentes administrativos y de servicios generales, así como policías, transeúntes y hasta periodistas, abandonarán las instalaciones del edifico, en una gran caravana, atendiendo al llamado de las autoridades del Distrito.
Desde ya se tienen dispuestas todas las medidas sugeridas por el Departamento de Prevención y Atención de Desastres de Bogotá, DPAE, que se encargará de vigilar todo el trámite de evacuación de las diferentes infraestructuras de la capital.
Se estima que al menos cuatro millones de personas integrarán esta iniciativa a través de la cual se pretende medir cuál sería la actuación de los bogotanos frente a una catástrofe de grandes proporciones, que implique la colisión de grandes construcciones.
Cerca de 200 empleados de la Corte Constitucional, 400 del Consejo de Estado, 350 de la Corte Suprema de Justicia y 220, para un total de 1170 funcionarios saldrán a las calles aledañas al Palacio, según se pretende, en perfecto orden y calma.
Frente al tema, el presidente de la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, dijo que toda la rama ha asumido un gran compromiso ciudadano y tiene le propósito de dar ejemplo, frente otros estamentos, en el desarrollo de esta acción cívica.