El asesinato del candidato presindecial de la desmovilizada guerrilla del M-19, Carlos Pizarro León Gómez, seguirá siendo investigado por las autoriades sin límite de términos, lugo de que la Fiscalía General de la Nación lo declarara como un delito de lesa humanidad, lo que evita su prescriptibilidad.
La decisión se produjo a escasos ocho días del vencimiento en los términos del proceso, pues era ese el tiempo que faltaba para el cumplimiento de los primeros 20 años de la muerte del ex líder guerrillero.
Para el ente acusador, el crimen resultó atentando contra la existencia física de un grupo humano, en este caso, una fuerza política que como el M-19 fue sometida a un proceso de desmovilización, tras sus casi 15 años de combatir al Estado y reincorporarse a la vida civil para ahacer parte del debate democrático.
Pizarro fue asesinado el 26 de abril de 1990, abordo de un avión con destino a Barranquilla, Atlántico, como parte de su campaña de cara a las elecciones presidenciales de ese año.
Recientemente, el Procurador Delegado para la Función Penal, Gabriel Jaimes, hizo un llamadao a la Fiscalía para que evitara la prescriptibilidad del caso, al tiempo que sugirió la inclusión de algunos detectives del DAS en el caso.