La Fiscalía General les imputó cuatro delitos a las hermanas, María Teresa, Esther, Sara Paula y Luz Mary Pinzón López por presuntamente haber faltado a la verdad en la investigación por los hechos que rodearon la masacre de Mapiripán, ejecutada por grupos paramilitares con la colaboración de agentes del Estado, entre los días 15 y 20 de junio de 1997.
Según la Fiscalía General las cuatro mujeres le mintieron a diferentes autoridades judiciales cuando afirmaron que sus familiares habían fallecido en la masacre. Dichos testimonios fueron presentados además ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh) que condenó a la Nación por estos hechos.
En este sentido manifestó que con su actuar afectaron la administración de justicia que incurrió en un error. Por estos hechos les imputaron los delitos de fraude procesal, falso testimonio, estafa agravada y enriquecimiento ilícito de particulares.
Este último puesto que se beneficiaron económicamente de la indemnización ordenada por el organismo internacional en contra del Estado colombiano, al que condenó por las omisiones y la participación de agentes de las Fuerzas Militares en la incursión de los paramilitares.
En la diligencia judicial el general (r) Jaime Humberto Uscátegui –condenado a 37 años de prisión por la masacre de Mapiripán- y el Ministerio de Defensa se presentaron como víctimas dentro de este proceso penal.
Por estos hechos ya fueron condenadas tres personas quienes les mintieron a las autoridades judiciales colombianas y organismos internacionales.