Los explosivos que, según las autoridades, pertenecían a la columna móvil Jacobo Arenas de las Farc, fueron encontrados ocultos en el interior del vehículo junto a 610 metros de cable detonante y serían usados en atentados contra entidades gubernamentales.
Aún las autoridades adelantan la investigación de sí existen más explosivos en poder de otros subversivos en la ciudad. Igual se espera establecer contra quiénes iba dirigido el atentado.