El procurador general de la Nación ordenó que la declaración del empresario Miguel Nule dentro de la investigación que enfrentan el contralor distrital, Miguel Ángel Moralesrussi, y el excongresista Germán Olano por contratación sea tenida en cuenta también dentro del proceso disciplinario que se adelanta contra el alcalde Samuel Moreno y su hermano, el senador Iván Moreno.
El declarante calificó al burgomaestre capitalino y a su contralor como extorsionistas y denunció que su amigo, el exparlamentario Olano, no sólo buscaba una participación del 2% en el valor del contrato de la Fase Tres de Transmilenio, sino que buscaba la entrega de 1.750 millones de pesos, a cambio de que no se declarara desierta la licitación.
Al parecer, los Nule debían entregar otros 1.750 millones de pesos, a fin de asegurar que la ex directora del Instituto de Desarrollo Urbano, IDU, Liliana Pardo, terminara por garantizar la concesión de la obra; un acuerdo que se habría dado a través del subcontratista Julio Gómez.
Miguel Nule dijo que fueron su primo Guido y el exrepresentante Olano quienes sirvieron de intermediarios para fijar la entrega de los dineros a la exdirectora del IDU. Ésta sería acreedora de parte de los 3.500 millones de pesos que aparentemente serán gestionados por exlegislador y el empresario Gómez.
Desde su declaración en Panamá, se supo la supuesta exigencia de los Moreno Rojas de que se les garantizara una participación del 6% en el valor de contrato, a cambio de entregar el contrato de la obra vial.