El armamento, escondido en cinco caletas subterráneas, estaba compuesto por nueve fusiles, un lanzagranadas, 61 granadas, proveedores para fusil, abundante munición, chalecos antibalas, uniformes y otro material de guerra, según informó el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) .
Según el DAS, se trata del resultado de una investigación conjunta con inteligencia del ejército en el área donde delinquen estos grupos que se hacen llamar "Águilas negras", que se han puesto al servicio del narcotráfico en varias regiones del país.
Tras tres años de intensas negociaciones de paz con el gobierno del presidente Álvaro Uribe, las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) o grupos paramilitares, desarmaron y desmovilizaron más de 31.000 combatientes ilegales.