¿Cuál es su balance cumplidos 10 años de su secuestro y el de sus 11 compañeros?
Estos 10 años sirvieron para que las Farc se dieran cuenta de que el secuestro, como estrategia de lucha fracasó, a tal punto que ese pueblo que dicen representar se volcó a las calles a decir no más Farc. Tuvieron que replantear su estrategia y se dedicaron a hacer liberaciones unilaterales porque políticamente era lo más conveniente para ellos, porque cada que secuestran a un colombiano están ganándose el rechazo de la sociedad y entierran su proyecto político.
¿Usted cree en la promesa de las Farc de acabar con el secuestro como estrategia política?
Ellos no están renunciando al secuestro por voluntarismo, no es que hayan decidido respetar la dignidad de los seres humanos, simplemente se dieron cuenta de que esa estrategia fracasó, porque se ganaron el repudio de los colombianos. Es una decisión política, no una concesión.
¿Cómo fueron esos primeros momentos del secuestro?
Mucha sorpresa, consternación. Fuimos sacados como ovejas para el matadero. Luego, la crueldad de una de las organizaciones terroristas más peligrosas del mundo, la forma como asesinaron a mis compañeros, eso es un crimen que ellos tienen que pagar, ningún acuerdo de paz puede concebirse sobre la base de la impunidad. La única posibilidad de un acuerdo paz es que los criminales paguen por sus crímenes.
¿Qué les recomienda a los 10 liberados la semana pasada?
Uno sale con mucha ansiedad porque quiere recuperar el tiempo perdido, entonces anda a 500 km por hora, y la idea es calmarse, eso es bien difícil. Además, tener muy claro que quien tiene que adaptarse somos nosotros. En ese sentido tenemos que ser muy tolerantes muy pacientes.
¿Las liberaciones son un paso hacia un acuerdo de paz ?
las liberaciones son un paso importante, pero no suficiente, en eso tiene razón el presidente. Que nos entreguen a los civiles que faltan, que son 400 de los que no se sabe nada. Que digan qué pasó con ellos porque la verdad es indispensable para llegar a la paz.