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Dolores de cabeza en la Policía

El caso de siete agentes de la Sijín posiblemente involucrados con atracos a bancos en Cali, recuerda la necesidad de aplicar controles más fuertes en esta institución.

06 de octubre de 2008 - 04:50 p. m.
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En Cali, la noticia cayó como un balde de agua fría entre las autoridades locales: la Fiscalía dictó medida de aseguramiento contra siete integrantes de la Sijín “por su presunta participación en una organización delictiva que desapareció a dos miembros de la Policía Nacional y que también estaría involucrada en fleteos y asaltos a entidades bancarias”. En la capital vallecaucana,  en donde se han registrado unos diez grandes asaltos a corporaciones financieras en lo que va corrido del año, el panorama de repente se tornó oscuro al conocerse que los ladrones podrían ser los mismos uniformados cuya misión, en teoría, es combatir el crimen y no favorecerlo.

Lastimosamente, éste no es el primer escándalo en el que miembros de la institución se ven involucrados. Como lo advierte el analista de seguridad Armando Borrero, “esto no pasa sólo en Colombia sino en el mundo. La policía tiene la característica de vivir en contacto con lo peor de la sociedad, por eso necesita un control sumamente fuerte. Control y educación”. Borrero hizo parte de una comisión especial que se creó a finales del año 2003, y que tenía como objetivo proponer un esquema de cambios para fortalecer los controles de vigilancia dentro de este organismo de la Fuerza Pública. El grupo se creó, precisamente, a raíz del episodio en que un cargamento de droga decomisado regresó a manos de los narcotraficantes, supuestamente con ayuda de policías.

Aunque la Procuraduría expresó no tener la certeza sobre lo ocurrido aquel agosto de 2002 en Barranquilla, el hecho provocó la destitución del entonces comandante de la Policía de Atlántico, el coronel Luis Andrés Estupiñán. La comisión, que se creó por iniciativa de la ex ministra de Defensa Martha Lucía Ramírez, hizo un informe final que entregó en abril de 2004. Las conclusiones exponían varios de los problemas institucionales a la hora de depurarse. “Nosotros sugerimos que el Estado asumiera la educación de los patrulleros, que son jóvenes de estratos humildes y salen a trabajar endeudados, lo que los pone en caminos complicados”, le expresó Borrero a El Espectador.

Varios han sido los intentos de la Policía por eliminar la corrupción de sus filas. En 1993 se conformó una comisión similar a la de 2003, que recomendó la creación de un comisionado civil con labores de control disciplinario. Aunque el cargo fue creado, posteriormente fue declarado inexequible por la Corte Constitucional, por considerar que las funciones de éste eran similares a las de la Procuraduría. La comisión de 2003, por su parte, también recalcó la necesidad de fortalecer los recursos disciplinarios. Sin embargo, fuentes de la Procuraduría que han seguido de cerca el trabajo interno de la Policía, le dijeron a este diario que ésta sí ha hecho esfuerzos por ser más estricta en sus controles.

En los últimos años, la posición institucional ha sido la de cero tolerancia con este tipo de hechos. En mayo pasado, por ejemplo, el coronel Juan Carlos Martínez fue arrestado por sus posibles vínculos con el cartel de Los Mellizos, luego de una exhaustiva investigación propiciada por la misma inspección de la Policía.  En este reciente caso ocurrido en Cali, los agentes de la Sijín no hubieran podido ser detenidos sin la participación de un equipo especial de la Dijín, enviado desde Bogotá. “No les demos a estas situaciones esa connotación de recurrentes. Queremos que nuestras medidas sean contundentes, ejemplarizantes y oportunas, que quienes delincan también respondan ante los estrados judiciales. Seguiremos teniendo cero tolerancia con la corrupción”, expresó el director (e) de la Policía Nacional, general Rafael Parra.

Escándalos recientes de la Policía

2006

Noviembre 9

La Procuraduría destituyó e inhabilitó por cinco años para ejercer cargos públicos al general Leonardo Gallego, ex comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá. Fue sancionado por no adoptar las medidas necesarias para proteger a la población civil no combatiente, en desarrollo de la ‘Operación Mariscal’ en la Comuna 13 de Medellín.

2007

Mayo 15

La revista ‘Semana’ denunció una serie de interceptaciones ilegales, que incluían a periodistas e integrantes de partidos de oposición. La crisis generó la salida de 12 generales de la policía. El entonces director de la Dirección de Inteligencia de la Policía (Dipol), general (r) Guillermo Chávez, fue destituido e inhabilitado por 16 años para ocupar cargos públicos.

2008

Mayo 22

Dos policías de la Dirección Nacional de Protección, fueron capturados por su presunta responsabilidad en un robo de 24 millones a un comerciante. Los agentes detuvieron a la víctima en un falso retén y utilizaron una camioneta de uso oficial para el asalto.

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Agosto 26

El general Marco Antonio Pedreros, comandante de la Región 6 (Antioquia, Chocó y Córdoba), fue llamado a calificar servicios. Su salida hace parte de una gran investigación para establecer una fuerte infiltración de la mafia en estamentos públicos de Antioquia por parte de la organización de ‘Don Mario’.

4 de septiembre

Catorce policías fueron capturados por cohecho, concusión y extorsión. Los delitos fueron cometidos por los uniformados cuando eran miembros activos del Comando Metropolitano del Valle de Aburrá. Las capturas se efectuaron en el Urabá antioqueño y los departamentos de Córdoba y Magdalena.

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