El 2012 comenzó con el comunicado de Rodrigo Echeverry Londoño, alias ‘Timochenko’, comandante de las Farc, en el que instaba al Gobierno a entablar nuevamente un diálogo de paz. La reacción del país fue exigirle al grupo guerrillero hechos concretos de paz. Sin embargo, contrario a lo que se esperaba, las Farc siguen en su política de atacar a la población civil y sembrar terror.
Justo el día en el que anunciaron la suspensión de la liberación de seis uniformados, asesinaron a 11 personas en Tumaco (Nariño) con la explosión de una motocicleta cargada con explosivos, que ubicaron cerca de la estación de policía de la población. El ataque también dejó 42 heridos y múltiples pérdidas materiales. Frente a este siniestro, la Fuerza Pública señaló al frente 29 de las Farc como el responsable, aunque aclaró que no lo hizo solo. Se indica que fue en asocio con la banda Los Rastrojos en su afán por defender el negocio del narcotráfico en el occidente del país. De acuerdo con el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, ya hay dos personas detenidas y aunque no dio detalles, indicó que “permitirán llegar a los autores intelectuales del acto terrorista”.
Este ataque se suma a una serie de atentados que se han registrado en el país en las últimas horas y en las que la principal afectada es la población civil. En Cajamarca (Tolima) perpetraron un atentado con un petardo, que dejó una persona muerta y cinco heridas. Las primeras hipótesis apuntan al grupo guerrillero. La persona que murió fue Rubiela Verano, de 34 años, y las heridas fueron Daniel Solano, de 36, Manuel Alejandro Londoño, de 37, Alejandro Madrigal, de 31, Ruth Yaneth Cruz, de 38, y Paula Cristina Loaiza, de 39.
En el Catatumbo (Norte de Santander), los insurgentes incineraron cuatro tractomulas y cuatro retroexcavadoras, propiedad de la empresa Petronorte. La acción fue en la vereda El Retiro, jurisdicción de Convención. De acuerdo con las autoridades locales, este es el hostigamiento número 34 en lo corrido del año en esta región del país.
Para el presidente de la República, Juan Manuel Santos, parece clara la intención del grupo insurgente: “Tras la muerte de alias ‘Alfonso Cano’, las Farc han decidido hacer una especie de demostración de fuerza, como para decir que están vivos. Van a comenzar haciendo ataques a la población civil, ataques a la infraestructura. Esa es la consecuencia del desespero”, así lo explicó el primer mandatario el pasado 21 de enero, tras el ataque al cerro Santa, en el Cauca, en el que murió un Policía.
En diferentes operaciones, las autoridades pudieron evitar dos acciones delincuenciales. Por ejemplo, un ataque en Bahía Solano (Chocó), que fraguaba el frente 57 de las Farc, al desmantelar un campamento del grupo ilegal en el corregimiento Nabuga, donde encontraron tres fusiles Ak 47, 615 cartuchos para fusil, 11 proveedores, una granada de fragmentación y dos barras de indugel. Además, en el sector La Quebrada, hallaron tres morteros de fabricación artesanal calibre 81mm que se encontraban dispuestos para realizar atentados en el casco urbano.
En el Meta, la Policía logró decomisar 152 granadas de mortero, que iban camufladas en un camión que transportaba cilindros de gas. El material bélico iba para el frente séptimo de las Farc, que opera en el Guaviare. Las granadas tienen un poder de destrucción de 14 metros a la redonda y se pueden lanzar desde un kilómetro de distancia.
Durante el último semestre, septiembre y octubre fueron los meses más violentos. Entre el 2 de septiembre y el 22 octubre, las Farc asesinaron a 47 militares y policías en 16 ataques conocidos por la opinión pública. Municipios de Cauca, Norte de Santander, Putumayo, Nariño, Arauca, Caquetá y Bogotá fueron epicentro de los ataques.
Las autoridades están en alerta máxima, con el fin de evitar más ataques a la población civil.