La plenaria del Senado ratificó este jueves lo que desde hace semanas era una elección cantada. Con 81 votos a favor fue elegido como nuevo procurador general de la Nación el ex magistrado del Consejo de Estado Alejandro Ordóñez Maldonado, un jurista que ha sido criticado por columnistas de prensa por sus posiciones respecto a temas como la denuncia en contra del director de la Revista Soho luego de que fotográficamente escenificaron la Última Cena; por haber quemado unos libros de la biblioteca pública Gabriel Turbay, porque supuestamente atentaban contra la moral pública; y por el fallo que permitió al ex senador William Montes mantener su investidura, pese a haber sido uno de los firmantes del llamado ‘Pacto de Ralito’, con jefes de las autodefensas.
Ordóñez fue postulado a la terna para la Procuraduría el pasado 30 de septiembre por el Consejo de Estado, luego de que el ex senador liberal Darío Martínez, quien inicialmente había sido escogido por esa corporación, renunciara aduciendo motivos personales. Desde entonces cabalgó solo y metódicamente fue encontrando consensos entre los partidos de Gobierno y de oposición, que le garantizaron desde hace mucho tiempo su victoria en el Congreso.
El ex comisionado de Paz Camilo Gómez sólo obtuvo un voto. El candidato del Gobierno, Germán Bustillo, no sacó ninguno. La votación no sorprendió a nadie. Lo que sí lo hizo fue la propuesta que lanzó el propio Ordóñez. Minutos después de conocer la decisión de los congresistas, advirtió que tenía listo un proyecto de ley que eliminaría las funciones de vigilancia del Ministerio Público sobre los parlamentarios para evitar, según él, ese carrusel de que el órgano que lo elige sea el mismo al cual investiga.
Ante los señalamientos que le han hecho por sus conocidas posiciones conservadoras, el nuevo Procurador, quien tomará posesión del cargo en enero próximo, manifestó que espera que no lo sigan acusando de fundamentalista, que sus pronunciamientos como representante máximo de la sociedad serán en estricto derecho y que trabajará por el respeto de los derechos fundamentales en Colombia. Y añadió que durante su gestión no agraviará a los adversarios, ni favorecerá a los amigos, debido a que, dijo, la rectitud será su mejor herramienta.
El nuevo Procurador es un abogado y politólogo de 54 años, natural de Bucaramanga. Entre marzo de 1984 y abril de 1993 litigó, con una breve interrupción al resultar elegido como concejal de la capital santandereana, entre 1986 y 1988. Después fungió como asesor de la OEA, asumió como magistrado del Tribunal Administrativo de Santander y luego como consejero de Estado. Alejandro Ordóñez ha suscitado una polémica en torno a sus posiciones ideológicas, que algunos han calificado como retardatarias, pero que él defiende enarbolando la bandera de la independencia judicial con la que, dice, obrará durante los próximos cuatro años.